El Teatro de Madrid, en la Vaguada, cumplirá veinte años el próximo 12 de enero. Pero, de momento, ha sido cerrado y su futuro es incierto. José Manuel Garrido, su último empresario por concesión municipal, ha salido de este teatro que se abrió cuando Madrid empezó la Capitalidad de la Cultura Europea.
Este teatro comenzó a gestarse durante la Alcaldía de
Juan Barranco (PSOE), pero fue José María Álvarez del Manzano (PP) quien, finalmente pudo abrirlo tras un proceso de construcción plagado de dificultades. Los arquitectos Javier San José y Jorge Pacerías ganaron un concurso de ideas convocado en 1980 para levantar un teatro en este distrito. Estando prácticamente terminado se vio que tenía
graves carencias, tanto para el público como para los artistas. Se hicieron necesarias nuevas obras, pero el presupuesto que finalmente se concedió limitó el proyecto original.
El Teatro Madrid acabó costando
1.300 millones de pesetas. Se inauguró el 12 de enero de 1992 con concierto de la banda municipal de música. Después de los primeros meses de vida su propietario, el Ayuntamiento de la Capital, decidió conceder la gestión a la empresa privada, con ayudas para la programación. Madrid Género Lírico y Artibús fueron las empresas anteriores que tuvieron la opción de mantener abierta esta sala con poco más de
ochocientas localidades.

Es una sala en la que no se corresponde el espléndido escenario, capaz de albergar cualquier tipo de espectáculos, con el aforo necesario para rentabilizar grandes producciones. El
ladrillo predomina en toda la construcción, tanto en la fachada como en las dependencias interiores. En su momento se pensó como una infraestructura cultural que dinamizar el Barrio del Pilar. Programar un teatro tan alejado del centro de la ciudad no ha sido fácil. Sin embargo ha conseguido un público relativamente fiel gracias a la especialización en la danza. Durante las últimas temporadas se han podido ver allí algunas de las compañías más vanguardistas del
ballet nacional e internacional. Ha sido la única sala que ha programado regularmente danza en Madrid.
Estudio de usos
El Ayuntamiento de Madrid es propietario del
Teatro Español, con las
Naves del Matadero, del
Teatro Fernán Gómez y de los nuevos teatros del
Conde Duque. Estos son gestionados directamente por el municipio. El pequeño
Teatro Galileo se cedió la pasada temporada a una productora privada. Ahora, ante el retorno del Madrid, se planteará la opción de gestión directa –y ya sabemos cómo están las arcas- o convocar un nuevo concurso para dar entrada a otra empresa privada.
Mantener el cierre de este espacio significaría condenarlo, ya que resucitarlo después supondría una tarea titánica. Fuentes municipales afirman que, por el momento, se va a realizar un
estudio para ver en qué condiciones se encuentra el edificio y las necesidades que pueda tener. Conocida su situación se decidirá sobre su futuro aunque desde el Área de las Artes se confirma el interés porque siga siendo un teatro abierto como hasta ahora.