El ayuntamiento destina 6 millones a reparar 107 calles con un asfalto ecológico y sostenible
Por MDO
jueves 23 de diciembre de 2010, 00:00h
Actualizado: 24/12/2010 12:55h
El Ayuntamiento de Madrid destinará casi 6 millones de euros a asfaltar con materiales ecológicos un total de
107 calles repartidas por todos los distritos de la capital entre los meses de marzo y abril del próximo año. Los nuevos materiales -en cuyo proceso de fabricación se ha logrado reducir las emisiones de gases contaminantes- amortiguan el ruido de las rodaduras de los coches y son más resistentes al paso del tráfico y a las condiciones meteorológicas.
Así lo ha asegurado este jueves el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la rueda de prensa posterior a la última Junta de Gobierno del año, que ha aprobado esta medida. En concreto, el primer edil ha señalado que este tipo de asfalto "permite mejorar la adherencia neumático-pavimento a velocidades elevadas y reducir el nivel sonoro de la circulación".
Y es que, según han explicado fuentes municipales, este tipo de asfalto -que ya se ha usado de forma experimental en las calles Agastia, en Ciudad Lineal y concejal Francisco José Jiménez Martín, en Latina- emplea materiales bituminosos que incorporan las últimas tendencias del desarrollo tecnológico sostenible, "anticipando soluciones para corregir las afecciones que sufren los pavimentos madrileños por las condiciones meteorológicas y la presión de carga del tráfico, e incorporando a los mismos materiales ambientalmente más sostenibles y menos contaminantes".
Mientras se desarrolle el proceso de renovación del asfaltado sólo se cortarán las calles "en las que su anchura lo haga necesario" y únicamente durante los trabajos de extendido y dynamicación de la mezcla, procesos que, según las mismas fuentes, se procurará hacer por la noche y en períodos de pocas horas, en función de la longitud que estrictamente sea necesario.
Como es habitual en todos los trabajos de renovación de calles las compañías de servicios podrán renovar sus instalaciones en las calles a repavimentar antes de que se inicien las obras, ya que una vez finalizadas las obras, los pavimentos entran en un 'período de protección' de cuatro años durante el que no se podrán realizar obras, "salvo reparaciones de averías o suministros a particulares solicitados a posteriori".
En concreto, el nuevo asfalto está compuesto a partir de una mezcla bituminosa discontinua que emplea un betún modificado que se fabrica a una temperatura sensiblemente inferior a las mezclas discontinuas tradicionales. Esta reducción de la temperatura de fabricación -de entre 40 o 50º grados- consigue una considerable disminución en el gasto de combustibles y en las emisiones durante el proceso de fabricación, además de bajar la temperatura de los gases en torno a un 25 por ciento y de reducir entre un 20 y un 25 por ciento las emisiones de CO2 y de NOx, y del 80 al 90 por ciento las emisiones de polvo.