¿Qué cuentas hacía el diputado
Alberto López-Viejo (no adscrito a ningún grupo político después de ser expulsado del Grupo Popular por su presunta imputación en el caso Gürtel) mientras
Esperanza Aguirre ex jefa suya en otro momento, pronunciaba su
discurso de apertura del debate del estado de la región? Nadie lo sabe pero el ex consejero de Deportes se afanaba en detallar conceptos y cifras en los folios que tenía delante de sí en su escaño. Desde el principio hasta el final, durante una hora y media, López-Viejo apuntó, sumó, restó, multiplicó y ordenó. En un momento dado de su intervención, Aguirre llegó a hablar de la importancia de la
Consejería de Deportes en su Gobierno, de cómo se había multiplicado el presupuesto (de los más bajos de todo el Ejecutivo año tras año junto al de la Consejería de Inmigración) y de la cantidad de campos de fútbol de césped artificial que se han construido y se van a construir en la Comunidad de Madrid. ¿Era eso lo que motivaba tanta cuenta o eran sus cuentas personales las que no le salían?
