Los Sillero: el fin de una saga
lunes 13 de septiembre de 2010, 00:00h
Actualizado: 14/09/2010 14:28h
El pasado mes de agosto falleció en Madrid Ana Sillero, la última superviviente de una saga de actores con ese apellido. Tenía 95 años.
Hubo un momento, en la década de los cincuenta, en el que coincidieron los tres hermanos Sillero en la cartelera teatral. Manuel fue el primero el lograr éxito y animar con ello a sus hermanas Mercedes y Ana. También el varón fue el primero en fallecer a una edad relativamente temprana.
Mercedes Sillero (fallecida en 2001) apareció por los teatros por el año 1937, con sólo catorce años. Contratada por Antonio Armet y Joaquín Roa adquirió rápidamente un prestigio que le permitió figurar en estrenos tan sonados como El infierno frío (su revelación en 1943); El castigo sin venganza (1943), María Estuardo (1943), La dama duende (1943), Baile en Capitanía (1944), Filomena Maturano (1949) y La luna en el teléfono (1950). Trabajó junto a Jardiel Poncela en el teatro Cómico. Allí estrenó Como mejor están las rubias es con patatas (1947), Las siete vidas del gato (1947), Los ladrones somos gente honrada (1947) y Títeres con cabeza (1949). Se casó con el productor y representante Fernando Collado, retirándose tras nacer su hijo Manuel. Esta rama dio origen a la saga Collado-Goyanes.
Ana Sillero fue solamente durante dos décadas actriz de teatro, donde trabajó con frecuencia, sobre todo en los teatros nacionales. También perteneció a la Compañía Lope de Vega de José Tamayo. Pero la lista de algunos de sus trabajos no puede ser más interesante: Diálogos de Carmelitas (1954), Don Juan Tenorio (1955), Los intereses creados (1955), Proceso a Jesús (1956), Tiestes (1956), La estrella de Sevilla (1957), La Orestiada (1959), La caída de Orfeo (1961), Después de la caída (1965), El hilo rojo (1966); Tan alegre, tan extraño (1967), Las moscas (1971) o Adriano VII (1972). Fue la última de los hermanos en retirarse de la interpretación en esos primeros años de la década de los setenta.
Contrajo primer matrimonio con el también actor Guillermo Amengual, con quien tuvo a sus hijos Antonio y Ana María (fallecida en 1996). Amengual hijo se decantó por el género lírico tras comenzar a trabajar junto a su tío Fernando Collado. Después fue empresario y director de su propia compañía de zarzuela. Pero hace ya dos temporadas decidió retirarse de los trabajos escénicos. A él, a su esposa, sus hijos y sobrinos, trasladamos el pésame por la desaparición de Ana Sillero. Tras su muerte este apellido desaparece definitivamente de la escena. No así los descendientes de esta saga, el actor Javier Collado, hijo de María José Goyanes y Manuel Collado y el productor teatral Salvador Collado Sillero, sobrino de la fallecida.
Ana Sillero había nacido el 25 de julio de 1915 y falleció en el hospital de Arganda el 4 de agosto de 2010.