Cae una red de piratería informática en Lavapiés que tenía 31.000 CD y DVD falsos
Por MDO/E.P.
sábado 31 de julio de 2010, 00:00h
Actualizado: 01/08/2010 19:58h
Agentes de Policía Nacional han desarticulado un grupo organizado, formado por ocho personas, dedicado a la piratería audiovisual y musical en el barrio madrileño de Lavapiés y que tenía en su posesión 31.000 soportes ópticos falsos, ha informado la Jefatura Superior de Policía.
Tres de los detenidos eran responsables de los pisos de grabación y almacén de la mercancía, mientras que los otros cinco eran minoristas que adquirían las copias falsificadas. En los cuatro registros se han decomisado 31.128 soportes ópticos falsos (16.794 DVD piratas, 9.387 CD grabados, 5.200 DVD vírgenes),a demás de cinco torres poligrabadoras con 52 bocas, así como multitud de gafas, bolsos, relojes y cinturones de distintas marcas.
La investigación comenzó tras la detención de un ciudadano de Bangladesh que disponía de un piso en el distrito de Arganzuela donde realizaba la reproducción de CD y DVD, tanto de música como de películas.
Posteriormente, trasladaba la mercancía falsificada a otros pisos utilizados como almacén, perfectamente preparados, que la organización usaba también como puntos de venta a los minoristas en el barrio de Lavapiés. Este individuo adoptaba numerosas medidas de seguridad como efectuar la reproducción de los soportes ópticos en un habitáculo subarrendado dentro de un piso en el que vivía una familia con sus hijos para así no levantar sospechas.
Las gestiones posteriores permitieron a los agentes localizar tres de los pisos que servían de almacén o venta de la mercancía en Lavapiés, por lo que establecieron un amplio dispositivo con policías de uniforme y de paisano.
Huida frustrada
Con el oportuno mandamiento judicial de entrada y registro, los investigadores accedieron a estos inmuebles donde detuvieron a dos responsables junto a cinco minoristas que se encontraban con ellos.
Estos últimos trataron de zafarse de la actuación policial. Primero, subieron hasta un tejado por una escalera metálica conectada directamente con el piso y, seguidamente, ocasionaron un gran revuelo entre los vecinos para alertar a compatriotas e impedir las detenciones.
Los ahora detenidos formaban parte de una banda organizada con perfecto reparto de tareas e intentaban huir de la actuación policial aprovechando los revuelos que ellos mismos originaban. De hecho, durante este operativo, un agente de policía sufrió lesiones de carácter leve.