El aeropuerto de Barajas activó ayer la alerta local ante el aterrizaje de un vuelo de Iberia que se dirigía a Washington. Tuvo que regresar a Madrid 60 minutos después de despegar al encenderse uno de los indicadores que avisan de avería en un motor.
Fuentes de Iberia han detallado que, tras detectar la supuesta avería, el comandante de la aeronave decidió regresar a Barajas para que los técnicos de mantenimiento revisaran el avión y "no pidió emergencia".
Pese a ello, el aeropuerto de Barajas decidió poner en marcha el protocolo rutinario ante el regreso de un avión y activó la alerta local. Esta situación moviliza a los bomberos, sanitarios y Fuerzas de Seguridad del Estado del aeropuerto por si fuera necesaria su intervención, lo que no sucedió en este caso. Es la segunda vez que se activa esta alerta esta semana, después de que el lunes
tuviera que realizar un aterrizaje de emergencia un un avión con destino Nueva York.
El avión, un Airbus 343, despegó de Madrid a las 16:55 horas y tomó tierra de nuevo a las 18.00. Las fuentes de la compañía explicaron que decidieron habilitar otro avión Airbus 343 para trasladar a los pasajeros a su destino después de constatar que la reparación de la avería se iba a prolongar más tiempo del previsto. Los viajeros emprendieron de nuevo el vuelo a las 19.30 horas a la capital estadounidense.