Ya van a ser tres años desde que Alberto Ruiz-Gallardón falta al pregón de San Isidro. Esta vez, estará en Hamburgo apoyando al Atlético de Madrid. En 2005 ya suprimió el pregón de Navidad y ha transformado en un discurso cerrado el de Carnaval.
"Dejadme deciros unas palabritas y os prometo que ahora os saco al alcalde para que le podáis abuchear". Con estas palabras de Miguel Bosé, pregonero de las fiestas de San Isidro en 2006, se inició el divorcio de Alberto Ruiz-Gallardón con los madrileños en las fiestas de su patrono. Ese año, los antiparquímetros se concentraron en la Plaza de la Villa para protestar por la ampliación del Servicio de Estacionamiento Regulado. Casi no dejaron hablar al cantante, que puso al primer edil ante los leones.
Aún así, repitió al año siguiente. Esta vez con Nacho Cano. Los acólitos antiparquímetros de Ruiz-Vampirón le regalaron tal pitada que ni siquiera se oyó su discurso.
El alcalde ya ha dejado claro en varias ocasiones que no le gustan los pregones. Suprimió en 2005 el de Navidad y transformó en un acto cerrado al gran público el de Carnaval. Los de las fiestas de distrito se salvaron por los pelos. Sin embargo, había respetado hasta entonces el del patrón de Madrid, al que había acudido puntualmente desde 2004.
Ausencias
Ya en 2008, la delegada de Las Artes, Alicia Moreno, tuvo que llenar de artistas (Esperanza Roy, Charo Reina, Las Supremas de Móstoles, Diana Navarro y Greta) el balcón de la Casa de la Villa para que no se notase demasiado la ausencia del regidor. Pero los dos últimos años, el alcalde ha reiterado sus ausencias. Pero el año pasado volvió a hacer novillos. Esta vez con motivo del Masters de Tenis y para potenciar la candidatura olímpica. Anunció que en la hora del pregón estaría en la Caja Mágica. En 2010 estará en Hamburgo apoyando al Atlético de Madrid en la final UEFA Europa League.
Sin embargo, el primer edil sí que acude a los actos institucionales del festejo, aunque evita lo más posible al público. Siempre va a la pradera de San Isidro a primera hora para no coincidir con las multitudes (ni siquiera hizo una excepción en las elecciones de 2007, en las que le buscaba el Vampirón por toda la zona) y ha elevado el acto de entrega de las Medallas de Oro de Madrid (el único que tiene restringida la entrada a los vecinos) al evento clave de las festividades de la Villa.
El portavoz socialista,
David Lucas, ha criticado la actitud del alcalde, al que acusa de querer desprestigiar la fiesta poniendo los pregones de cinco distritos (Centro, San Blas, Usera, Tetuán y Fuencarral) el mismo día y a la misma hora que la final de los colchoneros.