La familia de José Francos Rodríguez, alcalde de Madrid en el inicio de las obras de la arteria madrileña, conserva esta herramienta. Va a exponerse junto con otros artículos del político en una exposición sobre la Gran Vía. Posteriormente, entrará a formar parte de los fondos de la Fundación que lleva su nombre.
Según exponen las crónicas de la época, el lunes 4 de abril de 19010, una gran muchedumbre esperaba en la calle de Alcalá la llegada del rey Alfonso XIII a las tribunas ubicadas junto a la 'casa del ataúd'. Allí se reunió con el cuerpo diplomático y el Ayuntamiento de Madrid.
La banda municipal interpretó la Marcha Real y Francos Rodríguez, como alcalde, agradeció a sus antecesores (Alberto Aguilera y Nicolás Peñalver Zamora, conde de Peñalver), el haber sido los impulsores de la obra. Tras hablar con el presidente del Gobierno, José Canalejas, entregó al rey la piqueta de plata. Éste golepó con la herramienta la jamba de una de las ventanas de la Casa del Cura, sede rectoral de la parroquia de San José y la primera casa a derribar para iniciar la Gran Vía. Así comenzó la obra.