Las nuevas marquesinas de autobús instaladas en el Paseo de Recoletos son algo más que 'inconfundibles'. Innovadoras parecen, ahora bien, está por ver que la apuesta de la EMT, que preside Pedro Calvo, sean funcionales. El hecho es que mientras en verano pueden resultar un auténtico horno bajo el sol, este inverno se está comprobando que dan más de un problema. Al ser su techo completamente plano, la gran cantidad de lluvia caída en los últimos días se acumula en formas de charcos en su parte superior, de manera que, a poco que sople el viento, los viajeros que esperan el autobús al borde de la calzada no se libran de un buen remojón. Vamos, que siendo transparentes, los pasajeros han acertado al bautizarlas como las 'peceras'.
