Esperanza Aguirre aseguraba al comenzar que de "lo que hay que hablar" era de los
500.000 parados madrileños y no del Gobierno del Estado, pero la presidenta pronto se saltó su promesa -hecha con una media sonrisa- para hablar de
Zapatero, del PSOE, de sus "dogmas" económicos "que llevan al paro a 3.000 personas al día" y de las reformas estructurales que hay que acometer: energía, contratación -"No hablo de abaratar el despido", precisó-, pensiones, adelgazamiento de la Administración Pública y otras. "
Hay más paro donde ustedes gobiernan. Esa es la cruda realidad", fue el colofón para justificarse.
Empresas y familias numerosas
Durante sus intervenciones Aguirre anunció un nuevo pack de rebajas e incentivos fiscales para empresarios, emprendedores y familias numerosas. En primer lugar, adelantó que en 2010 la Comunidad reembolsará mediante "un cheque que llegará a casa" las
tasas municipales que los emprendedores menores de 35 años tienen que pagar por poner en marcha sus negocios, medida que en su día ya fue propuesta por el PSOE sin que el PP la respaldase.
En segundo lugar, anunció la próxima firma de nuevos acuerdos con entidades bancarias para que pymes, autónomos y empresarios accedan a otros
5.000 millones de financiación. A continuación, detalló que las familias numerosas con
tres hijos o más pagarán menos IRPF del tramo autonómico, aunque por motivos legislativos no entrará en vigor hasta dentro de 3 o 4 meses. Por último, la Comunidad introducirá una deducción más en el IRPF para quienes inviertan en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) siempre que el contribuyente mantenga las acciones como patrimonio personal durante un período de dos años.
"El País de las Maravillas"

PSOE e IU no pasaron por alto la reiteración del Ejecutivo autonómico en las
políticas "ultraliberales" de un
"modelo fracasado" de "ladrillo y precariedad laboral" que se ha desplomado definitivamente en esta crisis. "Vengo a ofrecerle nuestra máxima disposición a un acuerdo", presentó la portavoz del PSOE, Maru Menéndez, sin éxito, ya que las propuestas del PSOE (plan para crear
100.000 empleos, potenciar el crédito con Caja Madrid y Avalmadrid, pago de todas las deudas de la Comunidad con proveedores, promover el acceso a la vivienda, reducir los altos cargos, inversión urgente en educación y la investigación y una renta para parados sin prestación) fueron rechazadas.
No le fue mejor a Izquierda Unida. Gregorio Gordo atacó duramente a Esperanza Aguirre por "desmantelar la industria y los servicios públicos" y por ocultar "el drama social de desempleo" entre cruces de estadísticas cuando Madrid "no es
el País de las Maravillas". "Es usted responsable de medio millón de parados", espetó. A la hora de las votaciones, IU propuso una
reforma fiscal para que paguen más quienes más ingresos tengan, el desarrollo de la Ley de
Dependencia, una renta social madrileña y ayudas a las familias para educación y transporte, pero ninguna de ellas salió adelante.
De fondo, la ausencia de los sindicatos en la tribuna de invitados -preparando la manifestación contra el 'pensionazo' en el centro de Madrid- y la presencia del presidente de la patronal madrileña CEIM, Arturo Fernández, y el presidente de la Cámara de Comercio, Salvador Santos Campano.