Limpieza general en Fuencarral-El Pardo
Por MDO
jueves 21 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 21/01/2010 16:05h
Desde 2008 el Ayuntamiento cuenta con un instrumento para mejorar la limpieza de las calles madrileñas: el Plan de Limpieza General que actúa dos veces al año sobre 215 zonas distribuidas por los 21 distritos de la ciudad y que han sido decididas previamente de modo conjunto entre el Área de Medio Ambiente y las juntas de distrito.
Ana Botella, teniente de alcalde y delegada de Medio Ambiente, ha visitado precisamente el distrito de Fuencarral-El Pardo, en concreto El Pardo, para comprobar personalmente la marcha de una de estas actuaciones de limpieza en profundidad, que completa además las 24 programadas en este distrito. En total son doce zonas que incluyen 76 calles las que se han beneficiado de este programa en Fuencarral.
Además de la zona del Pardo visitada este jueves, se ha actuado en el entorno de las calles del Cerro Álamos Blancos, Ramón Gómez de la Serna, Juan Sánchez, Fermín Caballero, El Ferrol, Melchor Fernández Almagro y Vila de Marín; en las colonias de Mingorrubio, Begoña y Mirasierra y en el Poblado Dirigido Fuencarral. “La limpieza –ha indicado Botella– es un servicio esencial para una ciudad y esto es especialmente evidente cuando se trata de nuestro entorno más cercano, de nuestra calle y de nuestro barrio. De hecho, Madrid es una de las ciudades europeas con mejores niveles de limpieza”.
En Fuencarral-El Pardo se han eliminado también 14.133 metros cuadrados de pintadas; recogido 167.320 kilos de muebles y enseres; limpiado 496.179 metros cuadrados de vía pública mediante baldeo manual y mecánico y 626.300 metros cuadrados mediante barrido manual y mecánico; y recogido 5.016 kilos de residuos caninos. Cifras a las que hay que sumar los 17.910 kilos de residuos retirados del entorno de los contenedores de papel y vidrio.
Plan de Limpieza General
El Plan de Limpieza General actúa sobre 215 zonas, distribuidas en los 21 distritos de la ciudad, que han sido definidas con la participación de todas las juntas municipales. De esta forma, se refuerza la limpieza justo en aquellos espacios de los distritos que más lo necesitan. Sobre cada zona se realizan dos actuaciones anuales de limpieza general de una semana de duración, en las que intervienen 92 operarios y 60 máquinas.
Cada limpieza general, como explicó Botella, es una puesta a punto, que incluye todos los trabajos que se realizan a lo largo del año en toda la ciudad: recogida de muebles y enseres, limpieza y recambio de papeleras y contenedores, limpieza de grafiti en las fachadas, limpieza de manchas y residuos caninos del pavimento y, por supuesto, baldeo y barrido a fondo de las calles.
“Asimismo –añadió la delegada– continuamos trabajando con especial dedicación en la eliminación de pintadas en las fachadas. Los grafiti no sólo afean la ciudad sino que generan, además, un coste absurdo que pagan los madrileños con sus impuestos: nada más y nada menos que cerca de 12 millones de euros al año”. En este punto recordó el incremento operado en las sanciones que, con la nueva Ordenanza de Limpieza y Gestión de Residuos, oscilan entre 300 y 3.000 euros y pueden llegar a 6.000 en caso de reincidencia.
“Se ha puesto en marcha –recordó– el Programa de Sustitución de Sanciones por Trabajos en Beneficio de la Comunidad. Una iniciativa, que fomenta la mayor concienciación sobre su conducta por parte del infractor y que ha tenido una gran acogida”.
Botella finalizó con un llamamiento a la colaboración vecinal. “Queremos –dijo– que los madrileños se comprometan con la limpieza en su propio barrio, porque está en manos de todos conseguir que se mantenga limpio el máximo tiempo posible. El éxito de este Plan depende de lo que ocurra justo al día siguiente de la limpieza”.