La Movida madrileña llega a El Cairo de la mano del Instituto Cervantes
Por MDO/Efe
lunes 14 de diciembre de 2009, 00:00h
Actualizado: 15/12/2009 16:17h
La Gran Vía, el Pirulí o un ruedo sobrevolado por pezuñas y rabos de toro son algunos de los fotomontajes que plasman el Madrid de la "Movida" y decoran estos días los muros de un palacio cairota del siglo XIV.
De un gran impacto visual y artístico, la serie de imágenes del fotógrafo madrileño Félix Lorrio retrata un mundo onírico y se caracteriza por una mezcla de influencias del movimiento surrealista y del pop art.
La muestra incluye dieciséis fotografías, realizadas entre los años 1975 y 1982, que Lorrio colorea a mano con acuarelas y óleos transparentes a partir de una base en blanco y negro.
La exposición abre con 'España frita' (1976) un dramático fotomontaje lleno de significado y color en el que aparecen unos huevos fritos a modo de platillos voladores y una pistola que apunta a las cáscaras.
"Es un grupo de fotomontajes que hice de denuncia social", explicó Lorrio en el palacio "El Amir Taz", donde se exhibe esta muestra organizada por el Instituto Cervantes de El Cairo y abierta al público hasta el próximo 23 de diciembre.
Un trabajo comprometido que al fotógrafo le sirvió como "terapia", ya que era una forma de "sacar todos los miedos e impotencias a nivel personal y profesional" acumulados durante los años de represión de la dictadura franquista.
Unas circunstancias políticas y sociales que marcaron "sin ninguna duda" la obra de Lorrio, quien se involucró en denunciar aquello que no le gustaba de la España de esa época porque "había unas motivaciones muy fuertes para hacerlo, y era un mecanismo de defensa", sentencia el fotógrafo.
Lorrio marcó un antes y un después con su fotografía 'Mayo en Malasaña', que representa el inicio de un tiempo de libertades con la imagen de una pareja de jóvenes desnudos sobre la madrileña estatua de Daoíz y Velarde durante las celebraciones del 2 de mayo de 1976, las primeras fiestas de barrio en Madrid tras la dictadura.
"Muchos de los personajes que fotografiaba en la calle los incluía después en estos fotomontajes para transmitir la idea que yo quería de la situación y la represión que vivíamos", comentó Lorrio sobre los protagonistas de sus creaciones.
Estas postales marcan un nuevo periodo en la producción artística de Lorrio, quien a partir de 1982, con la llegada al poder de los socialistas, se olvida de sus motivaciones anteriores y se dedica, como él asegura, "a la fotografía como reportero", a documentar los oficios duros y el mundo industrial y artístico.