A 1.500 kilómetros de la Puerta del Sol
martes 17 de noviembre de 2009, 00:00h
Actualizado: 23/11/2009 12:55h
El líder del PSM está que se sale. Que se sale de España, al menos durante los próximos tres días. El secretario general de los socialistas madrileños viaja hoy a Bruselas para, según afirma, buscar posibilidades de fomento del empleo en la región y defender para la Comunidad las ayudas europeas.
Cuanto menos es sorprendente que vaya a reclamar empleos para Madrid cuando el partido al que representa debería justificar ante las autoridades comunitarias los motivos por los que, en apenas seis años, España ha pasado de liderar la creación de empleo en Europa a ser el país que más parados genera, sólo por detrás de Letonia.
Y, si de reclamar ayudas comunitarias se trata, Tomás Gómez podría aprovechar su segunda visita a la capital belga desde que es secretario general para preguntar por los 20.000 millones euros que el Gobierno socialista hizo perder a España, tras unas desastrosas negociaciones de los fondos comunitarios.
Por el contrario, el Ejecutivo regional siempre ha defendido los intereses de los madrileños en UE, como lo demuestran dos convenios firmados por el Ejecutivo regional con el Banco Europeo de Inversiones para financiar la mitad del coste total del Plan de Infraestructuras Educativas para el periodo 2009-2011 y la ampliación de la Red de Metro de la Comunidad de Madrid.
El líder socialista debería aclarar porque él y sus colaboradores se desplazan más de 1.500 kilómetros para trabajar por los madrileños si con una breve carrera en taxi, de unos 20 minutos, podrían haber recorrido los alrededor de doce kilómetros que separan la sede del PSM en San Blas y la Presidencia del Gobierno, en el distrito de Moncloa-Aravaca, para reclamar a José Luis Rodríguez Zapatero que saque a Madrid del maltrato económico sistemático al que tiene sometida a la región.
Tomás Gómez podría contribuir a explicar a los ciudadanos por qué durante seis años ha negado sistemáticamente más de 9.000 millones de euros de inversiones productivas en Madrid. De paso, podría justificar por qué los Presupuestos Generales del Estado para la Comunidad están, una vez más, por debajo de la media nacional; por qué mientras en Madrid cae la inversión del Ejecutivo socialista un 27 por ciento, el conjunto de España crece un 40 por ciento y Andalucía y Cataluña superan el 60 por ciento de incremento.
Podría también aprovechar para reconocer que, a pesar de todas estas piedras en el camino, Madrid tiene una tasa de desempleo cuatro puntos inferior a la media nacional, continúa siendo el motor de la economía española y contribuye con el 75 por ciento de su recaudación de impuestos al principio de solidaridad y al sufragar gasto del Gobierno central.
Sospecho que, sin tareas políticas propias en la Asamblea de Madrid y desaparecido en su tarea de oposición, el secretario general del PSM viaja a Bruselas a poco más que a sacarse la foto con el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia a quién, según cuentan testigos presenciales, ya abordó en el pasillo del avión que le traía de vuelta de su anterior excursión belga.
Es posible que en Ferraz consientan esta nueva ocurrencia del todavía candidato pendiente de confirmación con el objetivo de distraer la atención mediática de un Gobierno cada vez más desgastado por su gestión ineficaz. Sobre todo tras una semana en la que hemos conocido que España es el único de los grandes países de la Eurozona que continúa en recesión y que será el último en recuperar el crecimiento económico, con un imparable déficit que amenaza las cuentas públicas y una tasa de desempleo juvenil del 42 por ciento que Bruselas ha calificado de “dramática”.