El pirata somalí identificado como Raagegeesey que iba a ser interrogado este lunes por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, por su presunta participación en el secuestro del atunero 'Alakrana' permanece ingresado en el Hospital Gregorio Marañón por herida de bala.
Este lunes debían prestar declaración en la Audiencia Nacional los dos piratas somalíes detenidos por participar en el secuestro del atunero vasco 'Alakrana'. Sin embargo, sólo ha llegado a la Audiencia Nacional el somalí identificado como Abdu Willy, arrestado el pasado 4 de octubre por la fragata Canarias cuando abandonó en un esquife el pesquero secuestrado.
La ausencia del otro pirata acusado se debe a su hospitalización en el Gregorio Marañón por una herida de bala. Por ello, el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, tomará declaración a Abdu Willy y después se desplazará al hospital para interrogar a Raagegeesey.
Garzón dictó el 5 de octubre el ingreso en prisión incondicional de los dos piratas detenidos frente a las costas de Somalia y ordenó su traslado a España de forma "urgente". El magistrado acusa a los dos piratas de un delito de asociación ilícita, 36 de detención ilegal, robo con violencia y uso de armas.
Piden su liberación
Los piratas somalíes que secuestraron el pesquero español no negociarán su liberación mientras sus dos compañeros que serán interrogados en Madrid por Garzón sigan bajo custodia, según afirmó este martes un miembro de la banda.
"Hemos decidido que no negociaremos la liberación de la tripulación ni la del barco hasta que nuestros dos camaradas sean liberados y traídos de vuelta sanos y salvos a Haradheere", declaró por teléfono a la agencia Reuters el pirata Hassan Abdulkadir en referencia a una localidad que se encuentra al norte de Mogadiscio, la capital somalí, y que es un bastión de los corsarios.
Abdulkadir, que dijo ser pariente de uno de los dos somalíes trasladados a Madrid, aseguró que los 36 tripulantes del atunero -16 españoles, ocho indonesios, cuatro ghaneses, tres senegaleses, dos marfileños, dos de Madagascar y uno de las islas Seychelles- están sanos y salvos. Los marineros están secuestrados desde el pasado día 2 de octubre.