Al menos uno de los tres fallos (dos humanos y uno técnico) que provocaron la tragedia del vuelo JK-5022 de Spanair hace justo un año en el aeropuerto de Barajas pudo haberse evitado si la aerolínea hubiera acatado las recomendaciones que se le transmitieron en 1987 como consecuencia de un accidente similar.
La Agencia Estadounidense de Seguridad Aérea (
NTBS) hizo pública este martes una concreta
recomendación de seguridad como parte de la investigación (la proveedora de la aeronave, Boeing, antes McDonell-Douglas, es estadounidense) del accidente que el pasado año costó la vida a 154 personas. La misma supone imponer que el sistema de
alerta TOWS, que advierte de si los alerones del avión tienen la configuración correcta para poder despegar, sea revisado en todos y cada uno de los vuelos, cosa que no ocurrió en el caso del JK-5022.
Según el
primer informe oficial que adelantó el pasado lunes la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), el MD-82 de Spanair se estrelló el 20 de agosto de 2008 por
tres fallos consecutivos: los pilotos no desplegaron los alerones o 'flaps', no verificaron la posición de los mismos y la alarma que indicaba este hecho irregular, el TOWS, no llegó a funcionar.

La agencia estadounidense recalca que después de investigar en 1987 el accidente en Detroit de un modelo similar, el fabricante McDonell Douglas ya envió a todas las aerolíneas que operaban con los modelos DC-9-80 (MD-80) la recomendación de incluir en sus listas de comprobación la
revisión del TOWS antes de cada vuelo. Sin embargo, al estudiar el accidente de Barajas, los investigadores americanos se han encontrado con que Spanair sólo incluía la revisión obligatoria de ese punto en el primer vuelo del día del aparato mientras que
permitía omitirla si los pilotos permanecían entre diferentes trayectos.
¿Se habría evitado el accidente?
La revisión del TOWS o de su fallo habrían podido provocar un nuevo retraso del avión y su abandono de la pista de la Terminal 4 para realizar una nueva comprobación, pero de ello no puede deducirse directamente que el accidente
se hubiera evitado. Las autoridades aéreas y los sindicatos de pilotos y técnicos de mantenimiento advierten que todo accidente de navegación se produce por un "
conjunto encadenado de fallos" y no por uno sólo. En cualquier caso, sí otorga mayor relevancia a las denuncias hechas por los profesionales, que recalcan que a pesar de existir precedentes similares al del JK-5022 las autoridades no han obligado a las compañías a tomar más medidas de seguridad.
La revelación hecha por la Agencia Estadounidense de Seguridad Aérea arroja algo más de luz al primer informe de las autoridades españolas justo en la víspera del
primer aniversario de la tragedia, en el que las víctimas siguen esperando un informe definitivo y las posibles
responsabilidades judiciales de Spanair derivadas del siniestro. La asociación que las agrupa, según declaraciones al periódico Canarias 7, aseguró que perdona los fallos humanos, pero que no pueden "pasar por alto" errores técnicos como éste.
El ministro de Fomento,
José Blanco se comprometió este miércoles a "impulsar" todas las recomendaciones de seguridad que se deriven de la investigación del accidente cuando España asuma la presidencia de la Unión Europea.