La investigación, solicitada por CECOMA (Confederación de Empresarios de Comercio Minorista, Autónomos y de Servicios de la Comunidad de Madrid), se realizó los pasados días 23 y 26 de diciembre a los comerciantes ubicados en la calle Serrano desde María de Molina hasta la Plaza de la Independencia, y en las vías transversales a Serrano en su primera manzana, tanto hacia el Paseo de la Castellana, como hacia Claudio Coello, donde también se realizaron encuestas.
Los cuestionarios encargados por CECOMA fueron contestados en su mayoría por los propietarios de los establecimientos, quiénes en un 73% de los casos se mostraron convencidos de que las obras “repercutirán de manera negativa sobre sus ventas”. Este porcentaje asciende hasta el 90% si aislamos las respuestas de los comerciantes cuyo local está ubicado en la propia calle Serrano.
Teniendo en cuenta las molestias que ocasionarán los trabajos de reforma a los empresarios de la zona durante los dos años que está previsto que duren las obras, el 83% de los comerciantes “cree que el Ayuntamiento debería arbitrar algunas ayudas para compensar las pérdidas que pudieran provocar dichas obras”.
Así mismo, los comerciantes, según ha podido saber CECOMA, no se muestran confiados en que los trabajos finalicen en el plazo anunciado, y el 68% cree que las obras se alargarán más en el tiempo.
La mayoría de los empresarios de Serrano, espera que el Ayuntamiento de Madrid ponga en marcha medidas que ayuden a los comerciantes a paliar el lógico descenso de la afluencia de público y, por lo tanto, de las ventas, que estas obras conllevarán para los negocios a lo largo de los dos años previstos. Si bien, un 68% de los comeciantes no se muestran confiados en que los trabajos finalicen en el plazo anunciado.
Las labores de reforma de Serrano, cuyas obras empezaron el pasado lunes, tienen como objetivo crear un carril bici, construir tres aparcamientos subterráneos y ampliar las aceras de la calle.