El Tribunal Superior de Justicia de Madrid acordó en mayo la paralización de las obras de la carretera M-501, tras declarar meses antes la nulidad de los acuerdos por los que se inició el desdoblamiento de la vía. No obstante, exigió una fianza de 497.367 a Ecologistas en Acción, que la organización no consiguió reunir antes del fin de las obras.
Ecologistas -organización que interpuso la denuncia contra la Comunidad por aprobar el proyecto de desdoblamiento de la conocida como 'carretera de los pantanos' entre Quijorna a Navas del Rey sin la preceptiva declaración de impacto ambiental- lamentó la fianza millonaria impuesta y se puso manos a la obra para recaudar fondos.
Sin embargo, la Comunidad aceleró la construcción de la vía y consiguió abrirla al tráfico solo dos meses después de la orden de paralización de la obra, mientras que Ecologistas recaudó en ese tiempo 263.337 euros entre donaciones y préstamos, que comenzó a devolver una vez que los vehículos empezaron a usar la nueva M-501.
Proyectos nulos
La resolución de febrero del TSJM que dio origen a la orden de paralización declaraba nulo el proyecto de desdoblamiento de la M-501 por carecer de la declaración de impacto ambiental preceptiva, pese a que la Comunidad había declarado la obra de "interés general" por la siniestralidad de la vía. Así, el juzgado abrió la posibilidad de restituir a su estado anterior la zona afectada por las obras.
Según recordó el juzgado, la Comunidad no procedió al trámite de consulta previa a la Comisión Europea para seguir adelante con el proceso administrativo ante la existencia de "conclusiones negativas en la previa evaluación", refiriéndose a la única declaración de evaluación ambiental del proyecto que data del 2 de abril de 1998.
De este modo, subrayó que "la necesidad de cumplir este requisito fue reiteradamente advertido en el procedimiento" y especificó que la consulta previa es necesaria "cuando se pretende una actuación que pueda afectar de forma apreciable a una zona de especial conservación que albergue una especie prioritaria, cual es el presente caso", en referencia a la presencia en el lugar de especies de águila imperial y lince ibérica.
Proceso europeo
Precisamente, la falta comunicación previa a la Comisión Europea hizo que la institución europea se plantease denunciar ante la Justicia europea a la Comunidad, aunque ambas administraciones llegaron a un acuerdo, por el que Madrid se comprometía a realizar una declaración de impacto ambiental global para toda la vía. En total, la carretera de los pantanos comprende los 22 kilómetros ya desdoblados y en funcionamiento desde hace años entre la M-40 y Brunete, el tramo recién construido de 18 kilómetros, y su conexión con Ávila, que por ahora el Gobierno regional descarta hacer.
Pese al acuerdo, tras conocer que la Comunidad había recurrido la sentencia de febrero del TSJM en la que se declaraban nulos los actos administrativos de la M-501 y que no había paralizado las obras, Bruselas decidió reabrir el caso ante la justicia europea y romper el pacto por el que Madrid se comprometía a hacer la declaración de impacto ambiental a posteriori. El recurso de la Comunidad a la decisión del TSJM aún no ha sido resuelto y la carretera de los pantanos aún no tiene su futuro asegurado.
Apertura sin inauguración
A finales de julio la Consejería de Transportes abrió al tráfico los 18 kilómetros de carretera desdoblada, aunque renunció a inaugurarla, ya que faltaban por construir las medidas de protección medioambiental que había previsto la Comunidad para contrarrestar los daños a la naturaleza, como ecotúneles, pasos subterráneos para la fauna o vallados perimetrales.
La inversión en medidas compensatorios y correctoras alcanza los 18 millones de euros, por lo que la Comunidad asegura que es una obra "obra de ingeniería ambiental única en España".