Sostener lo uno y lo contrario
miércoles 19 de noviembre de 2008, 00:00h
Actualizado: 15/07/2014 10:23h
Ya conocemos el resultado del informe elaborado por la Comunidad de Madrid a propósito de las inundaciones de Coslada: la culpa fue...¡del mal tiempo! De las dichosas lluvias. Por tanto, tal y como nos comunicó ayer el Consejero de la Presidencia, Sr. Granados, olvídense de la urbanización del Cañaveral, del cambio de orografía que con tanto ahínco señalaron como principal responsable de las inundaciones el Consejero de Transportes, el Consejero de la Presidencia, e incluso, la Sra. Aguirre. Estaban equivocados. Rectificar es de sabios.
¿Responsabilidades? No las busquen en el PP. Miren al cielo, al dichoso cambio climático que ha alterado la intensidad de las lluvias (¿no decían no creer en él?), y si buscan un responsable físico...señalen al Ayuntamiento de Coslada, que miren ustedes por donde, está gobernado por un excelente Alcalde socialista.
¿El motivo de tal acusación? Haber permitido el asentamiento ilegal del barrio de Santiago, en la Cañada Real. Argumento insostenible, que mira por donde, acaba tirando piedras contra el tejado del PP.
El Sr. Granados sabe, pero no lo dice, que la administración responsable de hacer cumplir la normativa urbanística en una Cañada Real, y de por tanto, impedir asentamientos de viviendas, es la Comunidad de Madrid, de la cual que yo sepa, es Consejero. El Sr. Granados, al igual que la Sra. Martínez, responsable de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, saben que el barrio de Santiago fue hasta hace muy poco, creo recordar hasta el 2002, parte del término municipal de Madrid, que se permutó mediante Decreto de la Comunidad Autónoma en esas fechas, y por el cual el Ayuntamiento de Coslada recibió ese suelo del Ayuntamiento de Madrid, con las casitas incluidas.
Por lo que, en el colmo de la torpeza, y con el sólo propósito de taparse las vergüenzas, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, han acabado utilizando argumentos que vuelven a señalar como únicos responsables, a los gobiernos populares. En todo caso, no deja de sorprender y sonrojarme cómo, sin ningún rubor, y ante un problema tan serio, los responsables del PP son capaces de sostener hoy lo uno y mañana lo contrario.