www.madridiario.es
Enrique Ossorio
Ampliar
Enrique Ossorio (Foto: William Criollo )

Más Madrid insta al presidente de la Asamblea a dimitir por su “parcialidad” en los debates

Por Fernando Rodríguez
x
frodriguezmadridiarioes/10/10/22
jueves 07 de marzo de 2024, 14:18h
Actualizado: 12/03/2024 07:58h

Ni siquiera la ausencia de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha impedido que los ánimos volvieran a caldearse este jueves en el Pleno de la Asamblea de Vallecas. Todo comenzaría con el enésimo debate en torno a la gestión de las residencias de mayores durante la pandemia. Un asunto que despierta los instintos más primarios de los parlamentarios. Acusaciones y discrepancias de todo pelaje volaban de una bancada a otra, con especial celo en la discusión entre la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, y el portavoz adjunto de Más Madrid Emilio Delgado.

Primer incendio para el presidente de la Cámara, Enrique Ossorio, que abroncaba a los progresistas aludiendo, una vez más, al respeto a las intervenciones del contrario, un básico implícito en la tan ansiada cortesía parlamentaria: “¡Cuando habla un diputado, el resto de diputados callan! ¡Son ustedes imposibles! ¡No interrumpan! Si no tienen argumentos, cállense”. Las órdenes bajo la firma de Ossorio harían más que agudizar la indignación en la zona que ocupan los diputados de Más Madrid, que comienzan entonces a abandonar, por goteo, el hemiciclo. No sería el último encontronazo de la matinal.

Aunque parecía que las aguas volvían, poco a poco, a su cauce, aún restaba la mayor de las tormentas, lista para estallar en un tema aparentemente inocuo: las condecoraciones que cada año entrega la Comunidad de Madrid para reconocer a las personalidades más destacadas en muy diversos ámbitos. El límite en la paciencia de Ossorio, a punto de rebosar ya en el capítulo anterior, terminaba con los huesos del diputado Hugo Martínez Abarca, también de Más Madrid, en los pasillos de la Asamblea. Había sido expulsado del Pleno, tras repetidas advertencias, por pedir, precisamente, la dimisión del presidente si este de verdad considera que la gestión de los debates resulta “imposible”. Para los de Manuela Bergerot una decisión que bebe de la “incapacidad, parcialidad e intento de amordazar a la oposición” a cargo del presidente de la Cámara: “Están muy mal acostumbrados. Creen que pueden insultar y que nosotros vamos a estar callados. ¡No nos van a callar!”.

“Ossorio tiene mandíbula de cristal y puño de hierro”

La idea sería reforzada minutos más tarde desde la 'zona de banderas', clásico punto de encuentro entre los representantes madrileños y la prensa. “El señor Ossorio se ha tomado muy a mal que pidiera su dimisión. Creo que pedir su dimisión era más que razonable después de que los diputados del Partido Popular se han pasado la mañana insultando, diciendo barbaridades, mintiendo, mandándonos callar e interrumpiendo. A ellos no se les ha dicho nada en ningún momento. Y, sin embargo, él ha dicho que somos imposibles. Si un presidente piensa que un grupo es imposible, lo que tiene que hacer es dimitir y que otro diputado que considere posible gestionar la Asamblea la presida (…). Recordemos como ha sido Enrique Osorio como diputado. Nos llamó narcotraficantes, terroristas y pederastas cuando era portavoz del Partido Popular. Es mandíbula de cristal y puño de hierro”, lanzaba el propio Martínez Abarca.

“Desde hace varias semanas venimos exigiendo al presidente que recuerde que es el presidente de todos los diputados y todas las diputadas en esta Cámara. El Partido Popular entiende una mayoría absoluta con amordazar y expulsar a todo aquel que no piense como ellos. Quieren eliminar y expulsar el debate en esta Cámara cuando censuran y no permiten que la Asamblea califique todas las iniciativas para poder hacer el trabajo de fiscalización que tenemos la obligación de hacer con temas como las 7.291 muertes en residencias durante la pandemia, con todos los temas de las mordidas al hermano de Ayuso y con todos los temas de corrupción (…). Se creen que las instituciones son su cortijo, pero nosotros vamos a seguir siendo contundentes”, ratificaba, acto seguido, Bergerot.

Pese a que el reglamento del Parlamento no recoge mecanismo alguno para reprobar y forzar la dimisión de Ossorio, más allá de instarle a presentar su renuncia, aún resta por definir si los desencuentros de las últimas semanas y, en especial, el vivido hoy terminarán por desembocar en algún tipo de recurso ante la Mesa del Parlamento.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
5 comentarios