Después de veintiuna producciones operísticas, el teatro Real cierra la temporada con un montaje de Madama Butterfly procedente del teatro Regio de Turín. Anteriormente, Mario Gas dirigió en 2002 una producción del teatro madrileño, que se ha representado más de cuarenta veces.
La tragedia de Puccini, con libro de Giacosa y e Illica, se estrenó en el año 1904 en la Scala de Milán, cosechando un sonoro fracaso. El compositor se puso a reformarla y existen hasta cinco versiones. La estrenada en 1906 sí tuvo un gran éxito. Será la que se interprete en Madrid. No tardó en llegar al Real madrileño, pues se estrenó al año siguiente, el 20 de noviembre de 1907. Tres meses antes lo había hecho en el Liceo barcelonés. El empresario madrileño Luis París no escatimó en gastos y encargó el vestuario a París. Y trajo para encarnar a Cio-Cio-San y al americano Pinkerton, a la soprano Rossina Storchio (que llegó indispuesta y hubo que retrasar el estreno) y al tenor Giuseppe Acerbi. La primera protagonizó el estreno absoluto y el segundo lo incorporó rápidamente a su repertorio. Los decoradores fueron Muriel y Xauradó y gustaron tanto que tuvieron que salir a saludar tras el estreno. Según el diario La Época (21-11-1907), "Al público le gustó la obra; no diré que extraordinariamente, pero le gustó. Algunos quisieron protestar al final del primer acto y al final del tercero, sin que su protesta encontrara eco en los demás".
Esta ópera ha vuelto regularmente a los teatros madrileños, tanto al Real como a La Zarzuela, mientras funcionó como teatro operístico. La gran Victoria de los Ángeles, a la que se rendirá un homenaje, realizó dos grabaciones discográficas magistrales.
Madama Butterfly es el drama sobre un engaño y sobre la violencia sexual. Pinkerton es un oficial de la armada norteamericano destinado en Nagasaki, Japón. Por diversión accede a casarse con la joven geisha Cio-Cio-San. Ella está profundamente enamorada, ya que no sabe que ha sido vendida. Su marido solo piensa en casarse con una compatriota. Poco después de la boda, sin ningún miramiento, abandona a la joven para regresar a USA mientras ella confía en su regreso. Pero la geisha tiene un hijo suyo. Cuando Pinkerton se entera, manda a su amigo Sharpless y a su esposa a pedirle que renuncie al niño para que vaya con ellos a América. Cio-Cio-San, desesperada, se hace el harakiri.
El director de escena Damiano Michieletto ha trasladado la historia a nuestros días, ambientándola en el suburbio de una gran ciudad. Quiere así enlazar la tragedia decimonónica de Cio-Cio-San con las víctimas del turismo sexual.

La soprano madrileña Saioa Hernández será la primera de las cuatro protagonistas de esta producción. Este papel fue de los primeros que interpretó en su carrera, aunque llevaba sin hacerlo de 2021. Después, intervendrán Ailyn Pérez, Lianna Haroutounian y Aleksandra Kurzak. Pinkerton estará interpretado por Matthew Polenzani, Charles Castronovo, Michael Fabiano y Leonardo Capalbo. En el foso orquestal se repartirán la batuta Nicola Luisotti y Luis Miguel Méndez.
Puccini dejó sin terminar otra gran ópera oriental, Turandot, que concluyó Franco Alfano, y que se estrenó en 1926 en la Scala milanesa. A su vez, Madama Butterfly inspiró uno de los grandes musicales del siglo XX, Miss Saigón, con partitura de Alan Boubil y Claude-Michael Schönber, los autores de Los miserables. Se estrenó en Londres en 1989, donde llegó a superar las 4.600 representaciones. Ellos llevaron la acción a Vietnam.
Madama Butterfly se ofrecerá entre el 30 de junio y el 22 de julio. En total diecinueve funciones, cuatro de ellas fuera de abono, por lo que se pone a la venta la totalidad del aforo del Real.