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Los diplomáticos deben ser respetuosos de las leyes y costumbres de cada país”: Hatem Dasuky, a propósito de la migración controlada de colombianos en Quebec, Canadá

Por MDO
jueves 25 de enero de 2024, 08:34h
En la remota localidad de Sainte-Clotilde, ubicada en el centro de la Provincia de Quebec, Canadá, donde incluso las delicias colombianas como buñuelos y empanadas carecían de traducción al francés, la vida parecía desvanecerse hace apenas veinte años
Los diplomáticos deben ser respetuosos de las leyes y costumbres de cada país”: Hatem Dasuky, a propósito de la migración controlada de colombianos en Quebec, Canadá

Su escuela principal estaba al borde del cierre por falta de niños, y las fábricas operaban a medio rendimiento.

Sin embargo, la llegada de la familia de Octavio Gil marcó un giro inesperado. Los 580 residentes, en su mayoría ancianos jubilados, pronto descubrieron que los días de monotonía estaban contados.

Todo comenzó días atrás en el Consulado de Colombia en Montreal, cuando el Cónsul Hatem Dasuky recibió una llamada de Eva López, una connacional que dirigía una organización de ayuda a los migrantes en la Región de Les Chaudieres Appalaches.

Eva, impulsada por los buenos comentarios que recibía de los migrantes sobre la gestión del Cónsul Hatem, decidió ir a visitarlo y contarle la problemática de falta de mano de obra joven y de familias nuevas en su región.

Hatem Dasuky, de inmediato comenzó la búsqueda de familias colombianas, con niños en edad escolar y cuyos padres estuvieran laboralmente activos, lo que poco tiempo después se fue concretando con un viaje que hizo el Cònsul a Sainte-Clotilde de la mano de Eva.

Lo que comenzó con la llegada de cuatro familias colombianas se convirtió en una avalancha que transformó Sainte-Clotilde. En solo un año, la población creció un 10%, alcanzando la cifra de 140 colombianos, y la tendencia continúa al alza en pleno 2024. Eva López, una pereirana residente en la región durante muchos años, jugó un papel clave en esta revitalización. Convenció a las autoridades de que los colombianos eran la clave para rescatar a Sainte-Clotilde.

A la derecha el Embajador de Canadá en Chile Michael Gort, acompañado del Ministro Consejero Encargado de Negocios de Colombia en Chile Hatem Dasuky.

Así pues, hablamos con Dasuky, experto en el tema de la migración controlada de colombianos en esta localidad de Quebec, Canadá, y estas fueron algunas de las apreciaciones que pudimos obtener en la entrevista:

¿Qué piensa que busca un ciudadano cuando va hacia el consulado de su país en el extranjero?

Hatem Dasuky: Lo primero que yo diría a nivel general, es que cuando un ciudadano de cualquier nacionalidad que se encuentra en otro país, va a su consulado, lo hace en busca de un servicio o una ayuda, incluso también de una compañía.

En los consulados que he tenido la fortuna de servir, he sido testigo de la cantidad de colombianos que llegan solo a conocer a los funcionarios, a conversar con el Cónsul un momento, sobre cualquier tema, el clima, cuánta falta les hace la comida de la tierra, la familia, a contar los logros que han obtenido o simplemente también sus fracasos, es decir, los connacionales ven al Cónsul como una persona con autoridad que los puede escuchar, no solo para hacer un poder, o renovar su pasaporte.

En eso juega un papel importante la empatía que tengan los funcionarios de los consulados al momento de atender a una persona, porque también es cierto, que el connacional siente que ese espacio es un pedacito de Colombia y se le alborota el patriotismo y la sensibilidad por lo dejado atrás en tu tierra.

¿Cuáles son los servicios consulares más solicitados por la comunidad colombiana al momento de migrar?

Hatem Dasuky: Los consulados son la representación del estado ante la comunidad, por lo tanto, ofrecen todos los servicios que un ciudadano necesita. El consulado hace las veces de la Registraduría cuando un niño con alguno de sus padres colombiano, nace en el exterior y necesita el registro civil de nacimiento, por ejemplo. Cuando se hacen los permisos de salida de los mejores que viajan, en ese caso el consulado es el puente con Migración Colombia.

También es facilitador de los procesos que autoridades judiciales en Colombia le requieren para algún colombiano que se encuentre en su jurisdicción. Los consulados también sirven de notarías cuando el connacional necesita hacer un poder que tenga efectos en Colombia, por ejemplo para vender una propiedad o para que otra persona los represente en algún tema en Colombia. Quizás uno de los trámites más comunes que se realizan en los consulados son la expedición y renovación de pasaportes, bien sea por vencimiento, por pérdida o simplemente porque se acabaron las hojas.

La libreta del pasaporte colombiano está reconocida como una de las mejores del mundo porque cuenta con los más altos niveles de seguridad y exigencias internacionales como la lectura mecánica, que muchos países aún no han incorporado.

Otros trámites que se realizan en los consulados pero depende del convenio que haya con cada país, es el de estudiar y otorgar o rechazar solicitudes de visas para visitar a Colombia.

Nuestro país no les exige visa de turista a muchos países (a otros si), pero si la persona viaja con otra intención diferente, cómo establecerse, estudiar, crear empresa, etc. debe solicitar visa. Los cónsules también tienen el deber de asistir a los colombianos detenidos más allá de las fronteras. Generalmente las autoridades de cada país informan a los consulados sobre la detención de algún connacional indicando su lugar de reclusión.

En otros casos, es el propio detenido quien manifiesta a las autoridades que informen a su consulado de su detención. Los consulados cuentan con un asesor jurídico que se contacta con la persona detenida y le hace alguna visita si la persona así lo manifiesta.

En algunos países las autoridades permiten que el Cónsul los visite y les lleve elementos de aseo, medicinas, ropa, etc. en otros países solo permiten la visita pero sin llevarles nada. Es muy importante resaltar que los cónsules no tienen autoridad judicial en el exterior y deben ser respetuosos de las leyes y costumbres de cada país, por lo tanto su función es más de asistencia humanitaria y asesoría jurídica.

¿Cuál es la diferencia entre un consulado y una embajada?

Hatem Dasuky: Tienen funciones muy diferentes. Básicamente la embajada es la representación política del estado en otro país, maneja las relaciones diplomáticas, comerciales (en algunos casos de la mano con Procolombia), los convenios, la cooperación, la inversión, entre otros. Los consulados van dirigidos a prestar servicios a la comunidad, la asistencia social y jurídica, como lo mencionamos anteriormente.

Es importante contarles que en algunos países por su extensión geográfica, donde solo tenemos un consulado, éste se encuentra dentro de las instalaciones de la embajada, en este caso el Cónsul se denomina “Encargado de Funciones Consulares”.

En aquellos países que por su extensión, la embajada se encuentra en la capital y hay otros consulados en otras ciudades o estados, es cuando los conocemos cómo “Consulados Generales”, sucede en países como los EEUU, Canadá, España, Venezuela, entre otros.

Y tenemos finalmente tres Consulados Generales Centrales en Nueva York, Miami y Madrid, que son considerados así por la cantidad de connacionales que tenemos y el volumen de atención y servicios que se requieren.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan los colombianos al adaptarse a la vida en el extranjero?

Hatem Dasuky: Considero que todo cambio que vaya asociado a la migración de cualquier ciudadano de un país a otro, requiere de adaptación y en muchos casos de bastante grado de dificultad dependiendo de la cultura, religión, idiomas, etc.

En el caso de Canadá el primer impacto para un colombiano es el clima durante el invierno que es bastante fuerte considerando que venimos de un país donde no tenemos estaciones. Durante el invierno en Canadá las temperaturas bajan de cero y de acuerdo a la provincia y la ubicación donde se encuentre, puede ser bastante prolongado.

El idioma puede ser considerado también como un desafío si tenemos en cuenta que aunque la persona tenga conocimiento del inglés, en algunas regiones de la Provincia de Quebec por ejemplo no va a servir mucho porque se habla francés. Hay personas que sufren mucho con las comidas, aunque en general ya en casi todo el país se consiguen alimentos colombianos y ya estamos muy familiarizados con las comidas rápidas que se consiguen en cada esquina.

¿Cuántos colombianos viven actualmente en Canadá? ¿Hay concentraciones específicas en ciertas ciudades o regiones?

Hatem Dasuky: Según informaciones del Gobierno de Canadá en ese país viven alrededor de 170.000 colombianos, distribuidos en tres provincias principalmente, Ontario con 70 mil, Quebec con 58 mil 900 y Alberta con 21 mil colombianos, a donde llegan especialmente por estudio o trabajo.

¿Qué recursos o programas el consulado proporciona generalmente para ayudar en la integración cultural?

Hatem Dasuky: El Ministerio de Relaciones Exteriores a través de la Dirección de Asuntos Consulares y el Programa Colombia Nos Une, tienen algunos planes de difusión de la cultura en otros países a través de los consulados.

Estos programas pueden ser mediante la realización de exposiciones culturales, como muestras de cine, presentación de grupos musicales, conferencias con escritores, exposiciones de pintura y literatura, entre otros.

También hay participaciones en eventos internacionales de música como el Festival de Jazz de Montreal que es uno de los más famosos del mundo.

Existe también la feria de servicios, que organizan algunos consulados y que consiste en llevar la oferta institucional de Colombia a las comunidades, donde participan una cantidad de entidades del estado y sector privado como el Fondo Nacional del Ahorro para promover la compra de propiedad, el SENA para divulgar sus programas de estudio, Colpensiones, para indicarles a los colombianos en el exterior cómo seguir cotizando a su pensión, y otra cantidad de servicios de utilidad para los connacionales.

¿Cuáles son los procedimientos en caso de emergencias o crisis que afecten a la comunidad colombiana?

Hatem Dasuky: Generalmente, los consulados ofrecen unas líneas de emergencia en caso de que un connacional tenga una eventualidad durante los fines de semana, o en horario en que el consulado esté cerrado.

La mayoría cuenta con asistencia social y jurídica que está a cargo de profesionales locales, abogados y trabajadores sociales autorizados para ejercer sus profesiones en cada país, que están pendientes para atender cualquier emergencia que se presente.

En casos de conflictos causados por la guerra, cómo se presentó en Gaza recientemente, los consulados y embajadas trabajan coordinadamente con la cancillería y las autoridades colombianas para la evacuación de los colombianos.

En casos de desastres naturales funciona de manera similar y por eso es tan importante que los colombianos que se encuentren en el exterior, sin importar su situación migratoria, se acerquen a los consulados para inscribirse y así poder recibir la asistencia.

Hatem Dasuky Ministro Consejero Encargado de Negocios de la Embajada de Colombia en Chile de condecorado por la Policía Nacional en reconocimiento a los servicios prestados por la repatriación de cientos de colombianos en situación de vulnerabilidad por la pandemia

Ahora bien, conociendo los puntos de vista de Hatem Dasuky, hemos consultado más elementos sobre este fenómeno migratorio. Estas son algunas de las conclusiones y aspectos que debes conocer.

Sigamos con la historia…

Víctor Manuel Jaramillo, quien llegó como refugiado, narró su transformación de ingeniero a trabajador manual en Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, gracias a la intervención del Cónsul Hatem Dasuky, encontraron un nuevo hogar en Sainte-Clotilde. Ahora, es operario en René Composite, una ensambladora de cabinas para camiones que ha recobrado vida.

Eva López, desde su Oficina de Integración Comunitaria de los Inmigrantes, coordinó la llegada de buses llenos de extranjeros, convencida de que los colombianos tienen mucho más que ofrecer. "Estamos colonizando un país", es su eslogan popular. El entonces alcalde, Jacques Lussier, reconoció la contribución de la comunidad colombiana para superar los obstáculos demográficos y el envejecimiento poblacional.

Este fenómeno no es único en Quebec. A nivel general, la migración controlada, ha sido un éxito en la región. El gobierno siempre ha tenido planes de extender este modelo a toda la provincia, con cerca de 300 extranjeros de 20 nacionalidades ya beneficiándose de este enfoque para esos años.

En el contexto más amplio de la migración, los colombianos encuentran en los consulados un refugio, más allá de los trámites legales convencionales. Estos espacios se convierten en pequeños pedazos de Colombia, donde los connacionales buscan no solo servicios, sino también compañía y apoyo emocional, señala Hatem Dasuky..

Los consulados también desempeñan un papel fundamental al ofrecer servicios como registros civiles, permisos de salida, asistencia legal, expedición de pasaportes, y la representación de colombianos detenidos en el extranjero. La empatía de los funcionarios consulares es clave, convirtiendo estos lugares en puntos de encuentro para compartir logros, fracasos y mantener viva la conexión con la tierra natal.

Concentraciones específicas de colombianos en Quebec

En cuanto a la adaptación de los colombianos en el extranjero, también se han acoplado a unos desafíos comunes, desde el impacto del clima hasta las dificultades con el idioma y la comida. En 2024, aproximadamente 170,000 colombianos residen en Canadá, con concentraciones significativas en Ontario, Quebec y Alberta, atrayendo a connacionales por motivos de estudio y trabajo.

Los consulados también desempeñan un papel activo en la integración cultural, organizando exposiciones, eventos musicales y participando en festivales internacionales. Además, ofrecen servicios de asistencia social y jurídica para casos de emergencia o crisis, asegurando la protección y apoyo de la comunidad colombiana en el exterior.

Migración controlada, un enfoque transformador

La migración controlada, como se ha evidenciado en el caso de Sainte-Clotilde, no solo ha transformado la demografía de un pequeño pueblo sino que ha inyectado nueva vida a sectores económicos y sociales que estaban al borde del olvido. La llegada masiva de colombianos ha actuado como un catalizador, revirtiendo el declive demográfico y propiciando un renacimiento cultural.

El papel de la comunidad en la integración

El tejido social colombiano se ha convertido en un elemento clave en la integración de sus miembros en el extranjero. A través de iniciativas como la que tuvo el Cónsul Hatem Dasuky, los colombianos no solo han encontrado apoyo en las estructuras consulares, sino que también han construido redes de apoyo locales.

Estas redes no solo se centran en aspectos legales y burocráticos, sino que abarcan la esfera emocional, facilitando la adaptación y creando un sentido de pertenencia.

Obstáculos y oportunidades

La adaptación a una nueva vida en el extranjero conlleva desafíos significativos. Desde el impacto climático y las barreras lingüísticas hasta la nostalgia por la gastronomía local, los colombianos se enfrentan a una serie de obstáculos. Sin embargo, estos obstáculos también ofrecen oportunidades para el intercambio cultural y el enriquecimiento mutuo. La diversidad de perspectivas y experiencias contribuye a la creación de comunidades más vibrantes y resilientes.

Los consulados van más allá de los trámites

Más allá de ser centros para trámites legales, los consulados desempeñan un papel vital en la preservación y promoción de la identidad colombiana en el extranjero. La organización de eventos culturales, la participación en festivales internacionales y la colaboración con otras comunidades extranjeras son estrategias clave para mantener viva la llama de la cultura colombiana en tierras lejanas, afirma Hatem Dasuky.

El rol de la diplomacia

En el ámbito diplomático, la migración controlada también se traduce en oportunidades para fortalecer los lazos entre naciones. La colaboración entre gobiernos, la promoción de intercambios educativos y el fomento de la inversión extranjera son aspectos fundamentales que van más allá de las experiencias individuales de los migrantes.

Transformando comunidades a través del impacto económico

La migración controlada, como estrategia, ha demostrado ser un factor crucial en la revitalización de comunidades rurales en declive. Este fenómeno no solo trae consigo una transformación demográfica, sino que también desencadena un impacto económico significativo. A través de ejemplos como Sainte-Clotilde, donde la llegada masiva de colombianos revivió una localidad en decaimiento poblacional, se evidencia cómo la migración controlada puede ser un catalizador para el renacimiento económico.

Para Hatem Dasuky, el caso de Sainte-Clotilde destaca cómo la migración controlada no solo aborda el declive demográfico sino que también revitaliza sectores económicos que estaban al borde del colapso. La llegada de nuevas familias colombianas ha inyectado dinamismo en la región, generando empleo, impulsando la producción local y reactivando negocios que antes languidecían.

Esta transformación económica es un testimonio del potencial positivo que la migración, cuando se gestiona de manera controlada y planificada, puede tener en comunidades que enfrentan desafíos demográficos.

Tejiendo redes sociales para la integración

Más allá de los trámites legales y burocráticos, la migración controlada destaca la importancia de las comunidades en el proceso de integración. Iniciativas comunitarias lideradas por figuras como Eva López han demostrado ser esenciales para la adaptación exitosa de los migrantes. Estas redes no solo ofrecen apoyo en cuestiones legales y prácticas, sino que también juegan un papel vital en la esfera emocional, creando un sentido de pertenencia y solidaridad.

La integración exitosa de los colombianos en Sainte-Clotilde es un ejemplo de lo que podría hacer un Cónsul en compañía de organizaciones de migrantes locales y no solo se traduce en cifras económicas positivas, sino que también se refleja en la creación de una red social sólida. El tejido social colombiano ha demostrado ser un elemento clave en la creación de una comunidad cohesionada que va más allá de la nacionalidad. Estas conexiones no solo facilitan la adaptación de los migrantes sino que también enriquecen la vida comunitaria en su conjunto.

Desafíos y oportunidades en la adaptación a una nueva vida

La migración controlada trae consigo una serie de desafíos para los migrantes, desde la adaptación al clima hasta la superación de barreras lingüísticas y culturales. Sin embargo, estos desafíos también ofrecen oportunidades para el intercambio cultural y el enriquecimiento mutuo. La diversidad de perspectivas y experiencias contribuye a la creación de comunidades más vibrantes y resilientes.

De acuerdo con Hatem Dasuky, los colombianos en Sainte-Clotilde enfrentaron desafíos significativos, como el impacto del invierno canadiense y la necesidad de adaptarse a un entorno culturalmente diferente. Sin embargo, estos desafíos también sirvieron como catalizadores para la construcción de una comunidad más sólida y unificada. La superación conjunta de obstáculos fortaleció los lazos entre los migrantes y con la comunidad local, creando una narrativa de resiliencia y colaboración.

¿Cuáles son los desafíos de la migración controlada y cómo contenerla mediante modelos estratégicos?

La migración controlada, aunque puede ser un medio eficaz para revitalizar comunidades y ofrecer oportunidades a los migrantes, no está exenta de desafíos significativos. Estos desafíos no solo afectan a los migrantes, sino también a las comunidades de acogida y a las instituciones que gestionan este proceso.

Adaptación cultural

Uno de los desafíos clave es la adaptación cultural. Aunque la migración controlada implica una planificación más estructurada y apoyo inicial, los migrantes todavía se enfrentan a la necesidad de adaptarse a nuevas costumbres, idiomas y formas de vida. Este proceso puede generar tensiones tanto para los migrantes como para las comunidades de acogida. Las diferencias culturales pueden dar lugar a malentendidos, conflictos y a la sensación de alienación, incluso en entornos donde la migración está controlada, asegura Hatem Dasuky

Acceso a oportunidades

Otro desafío crucial es el acceso a oportunidades laborales y educativas. Aunque la migración controlada a menudo se implementa con el objetivo de llenar vacíos específicos en el mercado laboral, los migrantes aún pueden enfrentarse a obstáculos al buscar empleo o integrarse en el sistema educativo del país anfitrión. Las barreras lingüísticas y las diferencias en los requisitos de certificación profesional son obstáculos comunes que los migrantes deben superar.

Aceptación local

La aceptación por parte de la comunidad local también es un aspecto crítico. Aunque la migración controlada puede ser una estrategia planificada, las comunidades de acogida a veces pueden resistirse a los cambios demográficos, temiendo la pérdida de empleos, recursos o incluso cambios en la identidad cultural local. La percepción de los migrantes como competidores en lugar de contribuyentes puede generar tensiones y desafíos en el proceso de integración.

Inclusión

La gestión de la diversidad y la inclusión es otro desafío importante. A medida que las comunidades se vuelven más diversas debido a la migración controlada, surge la necesidad de desarrollar políticas y prácticas inclusivas que aborden las diversas necesidades y perspectivas de la población migrante. La falta de inclusión puede dar lugar a la segregación y a la formación de comunidades aisladas, lo que a su vez puede socavar los objetivos de integración y cohesión social.

Bienestar psicosocial

El bienestar psicosocial de los migrantes también es un desafío crítico. La experiencia de dejar atrás el hogar, la familia y la familiaridad cultural puede tener un impacto significativo en la salud mental y emocional de los migrantes. La falta de redes de apoyo y la sensación de aislamiento pueden intensificar estos desafíos.

Además, la migración controlada a menudo enfrenta desafíos en términos de coordinación y cooperación entre diferentes niveles de gobierno, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil. La falta de alineación y colaboración puede afectar la eficacia de los programas y servicios diseñados para facilitar la migración controlada.

Más allá de la burocracia

Hatem Dasuky dice que los consulados, lejos de ser simplemente centros de trámites legales, desempeñan un papel vital en la preservación y promoción de la identidad colombiana en el extranjero. Organizar eventos culturales, participar en festivales internacionales y colaborar con otras comunidades extranjeras son estrategias clave para mantener viva la llama de la cultura colombiana en tierras lejanas.

Estos espacios consulares no solo sirven como lugares para la realización de trámites administrativos, sino que también son refugios de identidad para los colombianos en el extranjero. La organización de eventos culturales no solo ofrece a los migrantes un recordatorio de su tierra natal, sino que también facilita la conexión con otras comunidades extranjeras. En lugar de ser meramente oficinas burocráticas, los consulados se convierten en nodos fundamentales para la construcción y mantenimiento de conexiones culturales.

La migración controlada emerge como un paradigma dinámico que, si bien enfrenta desafíos, despliega un potencial transformador tanto para los migrantes como para las comunidades receptoras. A través de casos inspiradores como Sainte-Clotilde, hemos presenciado cómo este enfoque puede catalizar un renacimiento económico, tejer redes sociales sólidas y fomentar la diversidad cultural.

Sin embargo, la adaptación cultural, el acceso a oportunidades laborales y educativas, la aceptación comunitaria y la gestión de la diversidad son desafíos ineludibles que demandan atención estratégica.

Es imperativo reconocer que la migración controlada no solo se trata de movimientos geográficos, sino de la intersección de identidades, sueños y desafíos. La clave para maximizar los beneficios radica en abordar estos desafíos con enfoques inclusivos, políticas bien articuladas y una colaboración efectiva entre gobiernos, instituciones y comunidades.

“Al hacerlo, podemos aspirar a un modelo sostenible de migración controlada que trascienda las fronteras, enriquezca el tejido cultural global y ofrezca un futuro más próspero para todos. La migración, cuando se gestiona con empatía y visión, se convierte en un puente que conecta y fortalece nuestras comunidades, dando forma a un mundo más interconectado y compasivo”, concluye Hatem Dasuky.