Lucir una sonrisa perfecta es el sueño de muchas personas que tienen una dentadura con piezas torcida, sobremordida o alguna otra situación que mantiene los dientes desalineados.
Sin embargo, tener que llevar brackets durante largos periodos ha frenado tradicionalmente la decisión de someterse a estas terapias de ortodoncia debido a las molestias e incomodidades, e incluso a la estética. En los últimos años, este problema se ha solucionado gracias a la fórmula más interesante de la actualidad: la ortodoncia invisible.
¿Qué es la ortodoncia invisible?
Invisalign es uno de los métodos de colocación de ortodoncia invisible más utilizados en estos momentos. Se trata de un sistema que trabaja en la modificación de la disposición de dientes y muelas sin que esto suponga tener los molestos brackets convencionales.
En este caso, la búsqueda de la sonrisa perfecta se logra gracias a una férula transparente que se coloca como una funda. Este molde está realizado a medida y con un material muy resistente sobre el que se van colocando distintos accesorios, que son los que fuerzan los dientes poco a poco para adquirir su posición más adecuada.
Hablamos de un sistema discreto que se puede llevar todo el día sin que resulte llamativo para terceras personas. De hecho, muchos pacientes que trabajan con el sistema de ortodoncia con invisalign sienten que el resto de familiares, compañeros de trabajo o amigos ni siquiera son conscientes de que lo llevan puesto.
¿Duele la ortodoncia invisible?
Una vez solucionado el asunto de la estética, el segundo gran reparo que tienen los usuarios a la hora de someterse a un tratamiento de alineación de los dientes es el dolor.
Los aparatos clásicos de ortodoncia están relacionados con unas grandes molestias en el día a día, sobre todo cada vez que tocaba un ajuste. ¿Ocurre igual con la ortodoncia invisible?
Desde Carralero clinica dental, donde trabajan con el sistema de Invisalign de manera mayoritaria, explican que aunque se producen ligeras molestias, estas desaparecen muy pronto y, sobre todo, no se pueden elevar al grado de dolor.
Estos especialistas, que cuentan con una clínica en Xàtiva, Valencia, aseguran que este método es mucho menos invasivo y es el que menos molestias crea en el paciente, que ve la mejora sin tener que sufrir con ello.
¿Puedo comer con estas férulas?
Otro de los puntos de interés del uso de Invisalign es que estos aparatos se pueden quitar y poner a voluntad. De esta manera, en tan solo unos segundos y de una forma muy sencilla, la funda puede ser extraída para comer cualquier cosa con toda comodidad.
¡Hay que desterrar la idea de que con la ortodoncia solo se podrán comer sopas y cosas muy suaves! Al trabajar con las piezas dentales reales en cada comida, los hábitos alimenticios se pueden mantener durante todo el proceso.
¿Cuánto dura el tratamiento con Invisalign?
Obviamente, los plazos cambian en cada caso y es conveniente estudiar a cada paciente para dar una respuesta real, pero lo bueno de este sistema de ortodoncia es que el éxito con los resultados no se alarga más en el tiempo respecto al uso de brackets tradicionales.
De manera general, la ortodoncia invisible suele implicar un proceso de entre 12 y 18 meses. Todo dependerá de cómo el paciente lleve a cabo la terapia: lo recomendable es tener la funda puesta el mayor tiempo posible al día para que el efecto se vea antes.
Estas son las principales dudas sobre la ortodoncia invisible, un método de estética y salud bucodental que ha revolucionado las clínicas de los dentistas españoles y ha mejorado la calidad de vida de los pacientes que quieren alinear sus dientes.