El Espacio Mercado de Getafe ha acogido una cita por la conciencia social, la jornada Gaza nos importa, impulsada por el Ayuntamiento y Cruz Roja, con testimonios, ponencias especializadas y una voz contra el olvido. Las instituciones han elegido este lugar para informar, sensibilizar y reflexionar sobre la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y el papel de las organizaciones que actúan sobre el terreno, donde se han reunido representantes institucionales, expertos humanitarios, activistas y el público.
La cita ha comenzado con la proyección del vídeo Gaza presente, una pieza audiovisual que ha ofrecido una mirada íntima y dolorosa sobre la vida bajo los misiles. A continuación, se ha celebrado la apertura institucional a cargo de Pilar Roy, vicepresidenta nacional y presidenta de Cruz Roja Madrid, y Luis Domínguez, concejal de Cultura y Convivencia. Ambos han coincidido en la necesidad de reforzar la conciencia ciudadana en defensa de los derechos humanos y en destacar el papel esencial de Cruz Roja en contextos de emergencia.

Compromiso que empieza “cuando las cámaras se apagan”
Uno de los puntos centrales del acto ha sido la mesa redonda dedicada a la cooperación internacional. Raquel Bernedo Pardal, técnica de la Unidad de Emergencias Cruz Roja, ha subrayado que el trabajo humanitario no termina con el envío de ayuda, sino que empieza “cuando las cámaras se apagan y los focos se retiran”. Bernedo ha explicado el papel de las ERUS (en español Unidades de Respuesta a Emergencias), especializados en salud mental, telecomunicaciones, agua, logística o protección, y cómo actúan en escenarios de catástrofes y conflictos, acompañando a las víctimas más allá de la atención inmediata.
A su lado, Concepción Villanueva, especialista en Cooperación Internacional Cruz Roja, ha alertado sobre la creciente complejidad de las crisis actuales, marcadas por intereses geopolíticos, desplazamientos forzados y cambio climático. “La ayuda se está utilizando como un arma de guerra. Se bloquea, se condiciona o incluso se ataca a quienes la prestan. Esto convierte los conflictos en auténticos desastres humanitarios”, ha denunciado.
Villanueva ha insistido en la importancia de la prevención y el trabajo con actores locales, ya que “empoderar a las sociedades nacionales con las que colaboramos es clave para lograr una cooperación más sólida y eficaz”.
La mesa ha concluido con la intervención de Noemí García, directora del centro de acogida de CEAR Getafe, quien ha compartido la realidad que vive el colectivo palestino recién llegado a España. “Aquí en el CEAR tenemos 162 plazas, y a lo largo del año pasan más de 300 personas por el centro”, ha explicado. Sin embargo, ha destacado un dato significativo, “sorprendentemente, hasta este año no han empezado a llegar palestinos, llevamos más de año y medio de conflicto”.
Según ha detallado García, el perfil de los refugiados palestinos que han comenzado a llegar se caracteriza por una gran vulnerabilidad emocional. “Nos ha llegado gente, sobre todo hombres jóvenes sordos, la mayoría muy formados con muchísimas capacidades, pero con una situación psicosocial de muchísima vulnerabilidad”, ha detallado. Ante este panorama, el centro ha intensificado su atención especializada. “Lo primero que estamos haciendo con ellos es ofrecer apoyo psicosocial, acompañamiento de trabajadores sociales, técnicos de integración, clases de idioma, orientación al empleo y a la vivienda”.
La directora ha subrayado que el nivel de daño emocional que presentan estas personas es especialmente preocupante. “Está siendo un acompañamiento más intenso que en otros conflictos, por el daño emocional que nos estamos encontrando. Son procesos muy complejos, con muchísima más vulnerabilidad de la que habíamos visto hasta ahora”, ha lamentado.
Además, García ha destacado una tendencia que refleja la dura realidad del exilio. “Estamos detectando una fuerte demanda de retorno. Hay gente que nos pregunta por formas de volver a su país, a pesar de saber que ahora mismo no existen condiciones seguras para ello”. En ese sentido, ha apuntado que “los palestinos son de los colectivos que más están solicitando regresar”, aunque ha subrayado que “no pueden acogerse al programa de retorno voluntario, porque no hay garantías”.
“Esto es un genocidio”
El momento más impactante del acto se ha vivido durante el turno de preguntas, cuando un médico palestino tomó la palabra para denunciar con dureza la situación en Gaza y la inacción internacional. “Esto no es una escalada, es un exterminio. La causa es la ocupación permanente. Israel sigue matando porque no rinde cuentas a nadie”, ha denunciado.

El profesional sanitario ha cargado contra el actual Gobierno israelí, al que ha tachado de “ultraracista y genocida por ley”, y ha acusado a la comunidad internacional de mirar hacia otro lado. “Si esto ocurriera en otro país, ¿cuánto tardaría Europa en reaccionar? Israel es el único país constituido por la ONU que no respeta ninguna ley”, ha concluido, provocando una ola de aplausos entre el público.
El trabajo humanitario debe estar en todas las fases del conflicto
La jornada ha concluido con un mensaje claro sobre el compromiso de Cruz Roja con las personas en situación de vulnerabilidad, independientemente de su origen o contexto. Tal y como se ha destacado durante el acto, “Cruz Roja siempre está presente, antes de la emergencia, durante y después, en la fase de recuperación”. Un recordatorio de que el trabajo humanitario no solo responde a las crisis inmediatas, sino que también acompaña en los procesos de reconstrucción y esperanza, impulsado por principios como la independencia, el carácter voluntario y la unidad internacional.