Sobre el camión de un Avia 5000 de los años 70 se asienta la estructura del Teatro de Autómatas, una joya artística y tecnológica que el titiritero Gonzalo Cañas donó al Ayuntamiento de Madrid con “el pensamiento de continuar dando vida y exhibición pública” a los 35 personajes que alberga este espacio. Sin embargo, estos pequeños androides se encuentran “abandonados en una dársena del Teatro Circo Price”, a riesgo de ser dañados y deteriorados por la falta de uso desde abril de 2019, cuando el vehículo no pasó la ITV. Por esta razón, el grupo socialista municipal ha reclamado “su rescate y puesta en funcionamiento para el disfrute de los vecinos y vecinas como mínimo en la programación municipal y también que se valore la pieza como única que es”.
Será en la próxima Comisión de Cultura, Turismo y Deporte - que se celebra este martes 24 de octubre - cuando la concejala Adriana Carlota Moscoso del Prado pregunte por la posibilidad de “incluir en la próxima programación de las fiestas de Navidad el Teatro de Autómatas de Gonzalo Cañas”, así como las medidas que se están adoptando “para garantizar que los madrileños puedan disfrutar de este ingenio de manera permanente”.
“Es una barraca con muchísimos años y es particularmente compleja por todos los elementos que contiene para el movimiento de los 35 autómatas, pero tiene un valor patrimonial que refleja todo lo que hacían nuestros mayores. Un valor artesanal de la mecánica tradicional y el arte de la feria antigua que desgraciadamente en este país no queda nada”, apunta José Luna, trabajador del Teatro de Autómatas desde 1992.
Volver a poner en marcha el engranaje no supone un coste adicional al Ayuntamiento, a pesar de llevar varios años en desuso: “La mecánica tradicional está hecha como los vehículos antiguos que se reparaban con un engrase o una limpieza (...) No tiene nada más”.
Fue durante el mandato de Manuela Carmena cuando el Consistorio madrileño realizó una inversión de 75.000 euros para su restauración con la intención de ser exhibido en la programación cultural de varios acontecimientos madrileños como los Veranos de la Villa o San Isidro, pero tan solo pudo verse en la navidad de 2018 en el Centro municipal Conde Duque. En octubre de ese mismo año, el Pleno de distrito de Villa de Vallecas aprobó, con la única abstención del Partido Popular, una proposición presentada por la socialista Mar Espinar para que el teatro de autómatas se exhibiera en el centro cultural Lope de Vega, pero este nunca se ubicó en dicho lugar.
“Fue una puesta a punto, ahora ya puede funcionar”
Pero tras la exhibición de las navidades, el Teatro de Autómatas volvió a un almacén de la EMT en la calle Trece Rosas. Posteriormente, fue trasladado al Circo Price, sitio donde en un primer momento se pensó como espacio de almacenamiento. “Menos mal que ha estado metido ahí, cuidado y vigilado, y no en un solar al aire libre. Mientras que no haya ninguna inundación en ese sótano está protegido, pero de alguna manera necesita exhibirse al público”, confiesa Luna, decepcionado por los casi diez años de lucha (desde su donación) para que los madrileños puedan disfrutar de este “patrimonio cultural”.
El Teatro de Autómatas ha pasado de fiesta en fiesta por las ferias de España e incluso el extranjero en un medio de transporte que circulaba a 60 kilómetros por hora. Según José Luna, falta “voluntad política” para que el Teatro de Autómatas vuelva a abrir sus puertas al público y considera una “excusa” del Ayuntamiento el problema de la ITV del vehículo que alberga este espectáculo, ya que pueden pedir la pieza “a un taller especializado en vehículos antiguos si ya no se fabrica” o “trasladar con una grúa o con un camión de grandes dimensiones” de un lado para otro.
“A los problemas se buscan soluciones”
Además, no sería necesario arreglar el camión o sustituirlo por otro (cambiando toda la estructura y maquinaria), ya que - a pesar de la vida ambulante del teatro - Cañas lo donó al Ayuntamiento con la intención de que se instalará de forma permanente como el Matadero, que “es un espacio ideal, tiene público, naves y espacios”.
Características del teatro
El Teatro de Autómatas consta de diez dioramas o cajas de escenarios interiores de unos 80 x 60 cm, protegidos por un cristal que representan escenas costumbristas y artísticas situadas cronológicamente entre los años 30 y 40, y el escenario exterior con grandes figuras que atraen al público ambulante y que recuerda a Carmen Miranda rodeada de cuatro negros bailones.
Esta pieza histórica fue construida por Antonio Plá, feriante valenciano que las paseaba de fiesta en fiesta. El artilugio, que acumula 100.000 horas de función, pasó a José María Simó y este se la vendió en 1992 a Cañas, quien no se cansó de exponerlo bajo la mítica frase “pasen y vean”.
La maquinaria cuenta con un engranaje central del que parten conexiones al resto de elementos gracias a la energía de un motor eléctrico, es el “corazón del espectáculo”. En el interior, alberga 35 esculturas de madera policromada talladas a mano, que muestran “una visión satírica de la modernidad”, según el propio Cañas. A pesar del paso del tiempo, este teatro de androides no ha dejado de estar de actualidad, pues entre las escenas que enseña a mujeres fumando y hablando en el salón de la casa, mientras el hombre cocina y cuida de su hijo, mostrando así la paridad familiar, o ‘La solterona’, que representa a una señora histérica que pelea con un ratón que hay debajo de su cama.
En el ‘Molino Rojo’ pueden contemplarse los bailes de Marilyn Monroe, Raquel Daina, Zsa Zsá Gabor o Jane Russell y en el ‘Circo Price’, una mona y una mujer se mueven al ritmo del hula-hop. ‘La Peluquería moderna’, ‘Nuevos ricos’, ‘La romántica’, ‘Merlín’ o ‘Sevilla y olé’ son algunas de las escenas costumbristas que critican algunas actitudes sociales.
Para el funcionamiento de esta “máxima expresión del desarrollo del arte de la relojería y la robótica” - según apunta el propio Cañas en un vídeo sobre el espectáculo - los trabajadores tardaban dos días en montar toda la estructura.
Manual de funcionamiento
En marzo de 2022, los antiguos trabajadores del Teatro de Autómatas elaboraron un manual de instrucciones a petición de la Corporación Municipal. Dicho manual contiene las especificaciones necesarias para la puesta en funcionamiento del Teatro por cualquier técnico de Madrid Destino y tuvo un coste de 18.000 euros, según han apuntado desde el área del Cultura del Ayuntamiento de Madrid a Madridiario.
Para la elaboración de estas ‘instrucciones’, los trabajadores montaron de nuevo el Teatro de Autómatas en el Circo Price (donde se encuentra almacenado) y puntualizaron sobre las actuaciones que tenían que desarrollar los técnicos para su puesta en marcha. Además, Luna se ofrece a día de hoy a volverles a mostrar su funcionamiento, aunque considera que la mejor forma de aprender un oficio es “trabajando y haciéndolo”.
El Ayuntamiento de Madrid considera que este teatro es "un ejemplar excepcional y posiblemente único de un tipo de maquinaria representativa de una época y de una forma de diversión que paulatinamente cayó en desuso. Su antigüedad y su alto valor artístico y etnográfico le confieren una categoría excepcional dentro del patrimonio cultural y teatral, cuyo valor aumenta con el paso del tiempo". Y aseguran que continúan trabajando para exhibirlo al público: "Estamos buscando la ubicación más adecuada, que cumpla con las necesidades de espacio y conservación, para poder exponerlo al público".
Eso sí, desde el Consistorio siguen sin adelantar si finalmente el teatro contará con una ubicación permanente en alguna dependencia municipal o su carácter itinerante. Por el momento, los ojos de estos seres animados continuarán cerrados a la espera de una decisión política que les devuelva su brillo.
Este Teatro de Autómatas es UNA JOYA. Si funciona, solo hay que limpiar y engrasar; hay un manual ya realizado para su montaje y uso; si un especialista del teatro se ofrece a enseñar el montaje (grabar videos de montaje, enseñar a los “nuevos” operarios … o a la empresa que “puede” mover este TEATRO DE ATÓMATAS después de un concurso bajo la gestión MUNICIPAL – no es privatizar el uso, algo que tiende el Ayto. de Madrid ya que no distingue entre proveedores y gestión – y el problema es “cambiar” el camión donde se encuentra … ¿por qué no se ACTIVA esta joya cultural para moverla en Madrid, o una parte fija y con el buen tiempo se mueve? No entiendo el problema ….¡¡¡ACTIVACIÓN DEL TEATRO DE AUTÓMATAS DE MADRID!!! Gracias