Plan STEMadrid, una estrategia para el fomento de vocaciones científicas y tecnológicas
Impulso de las vocaciones científicas
Por MDO
jueves 04 de julio de 2024, 08:00h
Actualizado: 08/07/2024 13:10h
La Comunidad de Madrid se prepara para el próximo curso escolar con la firme intención de fomentar el interés científico, el trabajo en equipo y el espíritu emprendedor entre sus estudiantes. Una de las estrategias clave para lograr este objetivo es la ampliación del número de centros educativos públicos adheridos al Plan STEMadrid, un programa que, desde hace años, promueve la enseñanza en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Este plan, que inició su andadura en el curso 2018-2019 con 28 centros educativos, ha experimentado un notable crecimiento. En la actualidad, cuenta con 135 centros participantes, donde se forman más de 35.000 alumnos. Una cifra que debe incrementarse en los próximos años para revertir la preocupante tendencia de disminución de vocaciones en carreras STEM.
En el curso 'Estrategias y Programas para el Fomento de Vocaciones STEM' que se imparte en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial, expertos y mentores han acercado opiniones sobre la forma de trabajar y la formación necesaria para cambiar la tendencia a la baja sobre la elección de estas carreras. Desde hace años, diversas instituciones, desde administraciones educativas hasta asociaciones profesionales y universidades, han trabajado para frenar el descenso de estudiantes interesados, una problemática aún más acentuada en el caso de las mujeres. Según Eurostat, en 2022, solo 21 de cada 1.000 graduados en España tenían formación en áreas STEM y solo el 35 por ciento de los estudiantes matriculados en estas carreras eran mujeres. Además, el Informe PISA señala que apenas el cuatro por ciento de las alumnas de secundaria muestran interés en estas disciplinas.
Apenas el 4% de las alumnas de secundaria muestran interés en estas disciplinas
Unos datos que ponen de relieve la necesidad de actuar con un enfoque formativo que consolide la calidad educativa. En este curso, dirigido por el director general de Bilingüismo y Calidad de la Enseñanza de la Comunidad de Madrid, David Cervera Olivares y por el director de la Fundación para el Conocimiento madrid+d, Federico Morán, se ha planteado un debate sobre la sostenibilidad de los programas de apoyo a las estrategias STEM. Asimismo, se ha analizado la relevancia de la comunidad de aprendizaje compartido entre mentores y docentes para enriquecer el proceso educativo. Con estas iniciativas, la Comunidad de Madrid reafirma su compromiso con la educación innovadora y el desarrollo de habilidades fundamentales para el futuro profesional de los jóvenes.
Este curso, que se extenderá hasta este viernes, girará alrededor de cuestiones como las distintas estrategias en fomento de vocaciones STEM; la empresa en el proceso de las vocaciones científicas; presentación de programas STEM de otras comunidades autónomas como Andalucía, Galicia, Castilla y León o Valencia, o las vocaciones femeninas STEM. Además, el programa incluye otros puntos como la presentación del proyecto STEMadrid; estudios e investigación sobre los centros STEM Madrid; experiencias de los centros STEM Madrid o programas mentores STEM.
¿Y cómo se consigue fomentar la mentalidad STEM? Creando un método integrador y multidisciplinar que facilite el aprendizaje. Este enfoque logra que el estudiante explore las Matemáticas y la Ciencia a través de la experiencia, ayudándole a desarrollar el pensamiento crítico y creativo. El componente de Ingeniería hace énfasis en el proceso y el diseño de soluciones. Con ello, los jóvenes aprenden técnicas de exploración, descubrimiento y solución de problemas. Porque la Ciencia no es aburrida, es divertida, siempre que despierte el interés de los estudiantes. Y en eso incide el Plan STEM, reforzando las habilidades matemáticas, científicas y tecnológicas del alumnado, sin renunciar a la imprescindible formación en humanidades. Una manera de preparar a los estudiantes para los retos del mañana y posicionar a la región a la vanguardia de la educación científica y tecnológica.
El problema que siempre ha existido es que en España existe un analfabetismo matemático y científico que viene de muy lejos, que pasa de generación a generación. Y, sí, lo repito y lo digo bien: Analfabetismo, no sólo como adjetivo descriptivo sino también en sentido profundamente peyorativo. Con la democracia prácticamente ha desaparecido el analfabetismo literario pero no el científico y el matemático que sigue en cotas muy altas y vergonzosas como país del primer mundo al que se supone que aspiramos a ser. Antes España era un país de obreros y peones, y ahora es un país de camareros y hosteleros.