Un varón ha sido detenido por la Policía Nacional por el robo de más de 110 bombonas de butano y propano de diversas gasolineras en toda la Comunidad de Madrid. Para llevar a cabo estos robos, utilizaba herramientas como cizallas, alambres y palancas para romper los candados, según ha informado la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.
El establecimiento de un dispositivo policial específico ha facilitado el esclarecimiento de hasta 12 delitos en los que esta persona estaba implicada y que ha propiciado su detención como presunto responsable de los delitos de robo con fuerza y falsedad documental.
El 4 de enero se inició la investigación tras enterarse de la sustracción de 22 bombonas de butano en una gasolinera de Coslada. Además, se registraron robos similares en localidades como San Fernando de Henares, Alcalá de Henares y Getafe.
A medida que avanzaban las investigaciones, los agentes descubrieron que en diversas estaciones de servicio de la geografía madrileña se habían llevado a cabo otros robos. Un hecho común en todos estos delitos era que el mismo hombre era el responsable, y su modus operandi resultaba ser similar en cada ocasión.
Diversas herramientas eran empleadas por esta persona para romper los candados de las jaulas que resguardaban las bombonas. También, embistió el lugar con un vehículo, lo que le permitió acceder plenamente y apropiarse de la mercancía antes de darse a la fuga.
Con el fin de obstaculizar la labor de las fuerzas del orden, se llegó a utilizar cinta aislante para alterar la matrícula del vehículo que empleaba en los robos.
Tras la identificación de este varón y considerando la importancia y singularidad de los acontecimientos, se implementó un operativo policial particular que finalizó en el municipio madrileño de Coslada con la detención de este individuo, quien es sospechoso de cometer delitos de falsedad documental y robo con fuerza. Este hombre se encuentra actualmente en las instalaciones policiales a la espera de ser presentado ante la autoridad judicial.
Tras esta detención se confirma que tras el robo de las bombonas no había ningún plan para atentar en Coslada, sino que se trataba de sustraer el material para revender.