El concejal de Participación Ciudadana de Móstoles, Raúl Gallego, ha presentado este lunes su dimisión en plena crisis política en el Ayuntamiento tras las acusaciones de acoso sexual y laboral formuladas por una exedil contra el alcalde, Manuel Bautista.
La renuncia se produce días después del Pleno extraordinario solicitado por la oposición (PSOE, Más Madrid, Vox y Podemos) para abordar la denuncia, una sesión en la que se pidió al regidor que diera un paso atrás por el “daño institucional” generado. Bautista rechazó las acusaciones y cargó contra el PSOE y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quienes acusó de “expandir bulos” para intentar gobernar la ciudad “de forma absolutamente antidemocrática”. También aseguró que defenderá su honor “con uñas y dientes”.
En una carta remitida a la que ha tenido acceso Europa Press, Gallego explica que su decisión ha estado “guiada por la conciencia y el compromiso con lo que consideraba justo”. El ya exconcejal sostiene que ha intentado ejercer su responsabilidad pública “con honestidad, cercanía y coherencia” y admite que no siempre ha sido fácil, aunque afirma que puede marcharse “con tranquilidad”.
“Me voy con gratitud, con la satisfacción de haber defendido mis convicciones y con la certeza de que el servicio público es una de las tareas más nobles cuando se ejerce con responsabilidad”, señala en la misiva. Añade que inicia ahora una etapa en la que quiere priorizar a su familia y sus proyectos personales y profesionales, “desde la serenidad y la paz, convencido de que cada etapa tiene su momento”. Asimismo, agradece expresamente el trabajo de los empleados municipales, el respaldo de las asociaciones vecinales y la labor compartida con sus compañeros de Corporación, “incluso en la discrepancia”, porque “la pluralidad es parte esencial de la democracia”, subraya.
Gallego, a quien el diario El País sitúa como cercano a la exedil denunciante, es pareja de la diputada 'popular' Elisa Vigil, quien la semana pasada perdía la portavocía adjunta del PP en una remodelación del Grupo Popular en la Asamblea, una decisión que se interpretó como una "purga" desde Más Madrid.
Esta sería la segunda dimisión en el Ayuntamiento de personas próximas a la denunciante tras la de la coordinadora de Digitalización y Nuevas Tecnologías, que también renunció a su cargo tras conocerse la denuncia.
Conocida la dimisión, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha manifestado en redes sociales que el PP “castiga a quien se pone del lado de las víctimas”, mientras que el secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha criticado que, tras casi un mes desde que se conoció la denuncia, quienes “han tenido que apartarse” han sido “la propia víctima, el concejal que la apoyó y su mujer”.
Desde el Ayuntamiento, a preguntas de Europa Press, se han limitado a señalar que se trata de “una renuncia fruto de una decisión personal”.