La humedad es uno de los problemas más comunes que se presentan en las infraestructuras, tanto en las viviendas como en locales comerciales. Implica problemas de salud, devaluación de la propiedad y daños a la estructura, por lo que su atención y prevención debe ser una de las prioridades de quienes los habitan.
Si bien este problema puede tener varias causas, una de las menos comprendidas es la capilaridad. Pero, ¿qué es la capilaridad? Se trata de un fenómeno físico que se basa en la interacción de las fuerzas de cohesión, adhesión y tensión superficial del agua. Resulta en que los líquidos pueden transportarse a través de tubos, presentes en poros o en fisuras, presentes en materiales de construcción, aun en contra de la gravedad. Es decir, los materiales actúan tal como una esponja o como un trozo de papel para traspasar el líquido de un sitio a otro.
Es por eso que es importante prestar atención a los síntomas que se pueden presentar en la estructura, con el fin de hacer un diagnóstico y actuar para solventar el problema.
Cómo identificar la humedad por capilaridad
Aquí hay algunas señales de humedad por capilaridad que se pueden observar a simple vista en las paredes de la estructura. Si bien no es recomendable sacar conclusiones si no se es un experto, es bueno saberlas para poder llamar a uno que confirme nuestras sospechas:
- Manchas de humedad: por supuesto, son la primera señal inequívoca, caracterizada por estar en las partes bajas de las paredes y subir en la medida en la que el líquido se va transportando. Suele ser de color gris oscuro, aunque puede variar.
- Deterioro o desconchamiento de la puntura: la pintura se abulta en la medida en la que la humedad la va repeliendo. Se va a agrietar hasta desprenderse. Esto también pasa con revestimientos como azulejos, madera MDF o papel tapiz. Suele acompañar a las manchas en el mismo recorrido.
- Olor a humedad: la humedad en la estructura se convierte en el ambiente preferido de hongos para su crecimiento. El olor a moho, parecido al de la ropa que lleva guardada sin cuidado demasiado tiempo, puede ser un síntoma evidente de la humedad presente en la habitación. Al percibirlo, la persona aspira esporas que pueden causar alergias u otros problemas respiratorios más graves.
Estos son los síntomas más fáciles de identificar para una persona que no tenga experiencia en el tema. También hay otros, como el deterioro de materiales que no están recubiertos, pero no es tan evidente si no se tiene conocimiento. Ante cualquier sospecha, es urgente atender la situación, llamando a una empresa que se encargue del diagnóstico y de las reparaciones pertinentes.
Llamar a una empresa especializada
El bienestar de la estructura debe ser la preocupación principal de cualquier que haga uso de los espacios. La humedad es capaz de deteriorarla al punto de hacerla insostenible por sí misma, y por lo tanto inutilizable. Es por ello que es tan relevante que ante cualquier desconfianza respecto a la humedad se deba llamar a un equipo profesional que atienda la situación con precisión.
Si bien hay varias soluciones convencionales, como el recubrimiento de las superficies con material impermeable, Humitat-Stop tiene una opción bastante más simple a innovadora: el sistema HS-221. Se trata de un sistema electrofísico que transmite unas frecuencias que combaten el ascenso del agua por las paredes. ¿Cómo? El objetivo es cambiar la orientación de los polos de las moléculas de agua, por lo que, en lugar de subir, bajan.
Es un proceso simple, pero efectivo, que no requiere ni de mantenimiento ni de químicos. Es rápido de instalar y no compromete la usabilidad de los espacios. Por eso es tan conveniente de implementar. La empresa ofrece varios modelos que varían en su potencia y la elección de uno u otro dependerá del tamaño del área a tratar. Uno de los especialistas tendrá que hacer un diagnóstico para determinar cuál es el área y recomendar el modelo más adecuado.
¿Qué hacer después de la instalación de este sistema?
La empresa ofrece una garantía de hasta 30 años respecto a la funcionalidad de su sistema. Las condiciones detalladas se pueden ver su web. Es casi imprescindible para la confianza y confiabilidad de una empresa que tenga garantía por sus productos y servicios, sobre todo cuando se trata de un problema tan delicado para la integridad de una infraestructura y de la salud de las personas.
Después de que el sistema haya funcionado y se haya eliminado la humedad, se puede proceder a la rehabilitación del espacio. Lo primero que hay que hacer es remover los restos salinos que hay en las paredes y en el suelo, que provienen de la descomposición de los materiales por acción del agua. Luego, se deberán recubrir las paredes con mortero a la cal y pintura al silicato transpirable, como medida preventiva. Por supuesto, después se pueden pintar las paredes para terminar con acabados más estéticos y así terminar el proceso de recuperación.