Correos ha lanzado un sello dedicado a recordar una efeméride de gran relevancia: el centenario de la Federación Internacional de Filatelia (FIP). Constituida en París el 18 de junio de 1926 por un destacado grupo de federaciones nacionales, la organización surgió con el objetivo de ordenar, impulsar y proteger la filatelia en el ámbito internacional. Un siglo después, se ha consolidado como el principal organismo que reúne a millones de aficionados y coleccionistas de todo el mundo.
Esta edición conmemorativa no solo reconoce la trayectoria de una institución histórica, sino también el valor simbólico del propio sello postal. A lo largo de estos cien años, la FIP ha contribuido a convertir el coleccionismo filatélico en una disciplina de carácter científico y cultural, dotada de rigor académico. Asimismo, ha fijado los criterios que rigen las exposiciones internacionales y ha promovido el estudio y la divulgación de la historia postal mediante publicaciones especializadas.
Gracias a su labor, el sello ha ido más allá de su función como medio de franqueo para erigirse en un vehículo de difusión de la cultura, la convivencia y la memoria colectiva de los pueblos. En este contexto, la imagen de esta emisión postal rememora una trayectoria marcada por la conexión entre personas y países, reflejando el intercambio humano que esta afición ha favorecido durante un siglo. En una sociedad cada vez más digitalizada, la FIP ha sabido evolucionar junto a los nuevos tiempos, fomentando la incorporación de las nuevas generaciones y asegurando que cada ejemplar filatélico continúe transmitiendo relatos y testimonios históricos.
Conmemorar el centenario de la FIP supone también reconocer el esfuerzo realizado para conservar el patrimonio gráfico y documental de la humanidad. Este sello invita tanto a los coleccionistas como al conjunto de la ciudadanía a valorar el trabajo de una entidad que ha convertido la filatelia en un idioma compartido a escala mundial. Cien años de entusiasmo, conocimiento y fraternidad internacional que hoy miran hacia el porvenir con el mismo espíritu que inspiró el envío de aquellas primeras cartas en 1926.
La estampilla reproduce una ilustración de la artista Eire Terrero Cumbre, miembro del colectivo de dibujantes urbanos Urban Sketchers (USK). La pieza fue realizada durante una reunión del grupo local USK Bahía de Cádiz en el marco de la Exposición Filatélica Nacional celebrada en noviembre de 2025. Bajo el lema 'Mostrar el mundo, dibujo a dibujo', esta red internacional se articula a través de agrupaciones locales denominadas 'Capítulos' y comparte una declaración de principios compuesta por ocho puntos esenciales. Entre sus fundamentos destacan la realización de dibujos directamente del natural —tanto en espacios interiores como al aire libre— para reflejar fielmente la realidad observada, la documentación colectiva de lugares y momentos concretos, y el fomento de la colaboración entre sus integrantes mediante la difusión de sus trabajos en internet, creando así una crónica gráfica del mundo contemporáneo.
Con una producción de 65.000 ejemplares, esta emisión forma parte de la serie filatélica 'Efemérides' y puede adquirirse en la red de oficinas de Correos, a través de Correos Market, contactando con el Servicio Filatélico mediante el correo electrónico [[email protected]] o llamando al teléfono 915 197 197.