Hoy en día, los conductores noveles pagan seguros de coche más elevados, ya que las aseguradoras comprueban que con ellos asumen un riesgo más alto. Ello se debe a que los nuevos conductores, por su falta de pericia, están más propensos a verse involucrados en un siniestro. Como sabemos, las consecuencias de un accidente de tráfico pueden ser muy graves. Por ello, creo que sería menos malo que, en vez de cobrarles este sobreprecio, el incremento se dedicara a una mejor enseñanza. Así tendríamos menos accidentes, menos muertes y menos lisiados.
Julio Fernández Burgos