La Consejería de Sanidad, con su titular, Fátima Matute, al frente, ha presentado este miércoles el 'Informe del Estado de Salud de la Población de la Comunidad de Madrid 2023'. Entre las principales conclusiones del estudio destaca el incremento de la mortalidad por causas asociadas al cáncer de pulmón, que se ha duplicado entre las mujeres en las últimas dos décadas, pasando así a convertirse la primera causa de fallecimiento por tumores malignos en este sexo, superando incluso al de mama. Los decesos por cáncer de páncreas tampoco han dejado de aumentar en el mismo periodo: un 15 por ciento entre los hombres y un 26 por ciento entre las madrileñas.
En el apartado de buenas noticias, el Ejecutivo regional ha puesto el foco en la reducción de los óbitos por cáncer en los tres tipos de tumores malignos para los que la Administración autonómica dispone de programas propios de detección precoz: mama -20 por cada 100.000 habitantes, colon -algo más de 13 en mujeres y casi 25 en hombres- y cuello uterino -menos de tres-. La región cuenta del mismo modo con cifras por debajo de la media nacional en los tres casos.
Más allá de los propios programas de cribado, Matute ha apuntado que esta reducción de la mortalidad viene motivada por la adquisición de “hábitos cada vez más saludables” por parte de la ciudadanía. Prueba de ello es la reducción tanto del tabaquismo -desde 2001 se ha reducido el consumo ocasional o diario en 16,6 puntos en hombres y 15,7 en mujeres- como del consumo de alcohol -la cifra relativa de bebedores de riesgo ha pasado del 4,3 por ciento al 1,8 por ciento en los últimos 20 años. En cualquier caso, el mismo estudio recoge que un 20 por ciento de la población adulta es fumadora en la actualidad y que cerca de la mitad reconoce consumir alcohol “habitualmente”.
En materia de drogas, la cocaína, con un 26,5 por ciento, la heroína, con un 20,3, y el cannabis, 15,3, continúan siendo los principales causantes de las asistencias en la Red de Atención a Drogodependientes. A la par, el documento expone también una dinámica al alza de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), exceptuando la infección VIH/sida. Así, en el último quinquenio, el número de casos de sífilis, infección por Chlamydia trachomatis -incluyendo linfogranuloma venéreo- e infección gonocócica han aumentado un 67,4 por ciento.
Respecto a la salud mental de los madrileños destaca el aumento en la asistencia a adolescentes, principalmente mujeres. Hasta los 14 años, los principales casos se relación con trastornos del comportamiento y del sueño. Sin embargo, a partir de esa edad y hasta los 74 años las casuísticas más comunes son la ansiedad y la depresión, siendo superadas a partir de entonces por problemas de memoria y demencia.
Pese a la tónica general, tildada de “positiva” en la mayoría de indicadores medidos en el informe, ha matizado a continuación la propia Matute, la obligación de su consejería y, en general, la de todo el equipo de Gobierno no es otra que “seguir trabajando en aquellos otros aspectos negativos, a veces más propios de fenómenos sociales o modas pasajeras”.
Natalidad y embarazo tardío
Pese al repunte registrado en el último curso -52.319 nacimientos, un 2,7 por ciento más que el año anterior-, la natalidad mantiene la tónica general descendente iniciada en 2009, con una tasa de 7,61 nacidos vivos por cada mil habitantes. Asimismo, sigue elevándose la edad media a la que las mujeres alumbran a su primer hijo, hasta alcanzar los 34,6 años. En buena medida, tal cifra viene motivada porque el 10 por ciento de los embarazos se corresponden con gestantes mayores de 40 años. Para más inri, el porcentaje de embarazos en menores de 20 años ha disminuido hasta situarse por debajo del dos por ciento.