Agentes de la Policía Nacional han arrestado a dos personas, un hombre y una mujer, responsables de un centro deportivo en Alcalá de Henares, acusados de distribuir anabolizantes y pastillas de éxtasis entre sus clientes. Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, ambos están investigados por presuntos delitos contra la salud pública y tráfico de drogas.
Los detenidos eran conocidos dentro del ámbito del culturismo, ya que participaban con frecuencia en campeonatos y exhibiciones de esta disciplina. La investigación apunta a que utilizaban esa visibilidad en el sector para ampliar su red de clientes y, al mismo tiempo, captar a nuevos distribuidores de las sustancias.
De acuerdo con la Policía, la relación de confianza que mantenían con muchos de los usuarios del gimnasio les permitía ofrecerles asesoramiento informal sobre el uso de estas sustancias, llegando incluso a recomendarles protocolos hormonales diseñados de forma personalizada.
La operación policial se puso en marcha el pasado mes de enero, después de que los investigadores tuvieran conocimiento de que en un gimnasio de esta localidad madrileña se podría estar comercializando tanto droga como productos prohibidos por la Agencia Mundial Antidopaje.
Durante las vigilancias, los agentes detectaron un flujo constante de personas que acudían al establecimiento. Algunas entraban sin equipamiento deportivo y permanecían dentro apenas unos minutos, para marcharse después con una actitud vigilante o esquiva.
Además, los investigadores observaron que cuando los responsables del gimnasio se encontraban fuera del local, a menudo en compañía de posibles compradores, mantenían una actitud de alerta constante, aparentemente pendiente de cualquier movimiento que pudiera delatar la presencia policial.
Con los indicios recopilados, el pasado 3 de marzo se llevó a cabo un registro tanto en el gimnasio como en la vivienda donde residían los sospechosos. La operación permitió intervenir anabolizantes, drogas y diverso material para su administración como jeringuillas y agujas, además de un arma, varios teléfonos móviles, más de 7.000 euros en efectivo y documentación relacionada con la actividad investigada.
Las sustancias requisadas, cuyo valor en el mercado superaría los 18.800 euros, se encontraban repartidas en distintos espacios. En el domicilio aparecieron en varias estancias, como el dormitorio principal, el salón, la cocina o incluso el pasillo, mientras que en el centro deportivo se localizaron en la oficina y en algunas taquillas.
Tras la operación, ambos responsables del gimnasio fueron detenidos y puestos a disposición judicial.