La jueza de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Parla ha decidido cerrar el sumario de investigación que se había iniciado contra el actor Juanjo Ballesta por la presunta comisión de un delito de agresión sexual. Esta decisión se basa en que la versión proporcionada por la víctima presenta "múltiples" contradicciones, lo que impide su procesamiento.
Europa Press ha tenido acceso a un auto en el que se establece que "de lo actuado no se deduce la existencia de indicios racional alguno de criminalidad" tanto respecto al actor como al otro investigado. Este documento es objeto de posible recurso, según determina la magistrada.
La inocencia de Ballesta ha sido defendida por él a lo largo del procedimiento, afirmando que no tenía ningún conocimiento sobre la denunciante. Durante la instrucción, su abogada, Beatriz Uriarte del despacho Ospina Abogados, pidió el archivo de las actuaciones debido a las contradicciones presentadas por la perjudicada.
La denunciante afirmaba que en días distintos fue agredida sexualmente por un conocido actor que interpretó a 'El Bola' y otro individuo en esta localidad de Madrid. Según el relato sobre Ballesta, los incidentes habrían ocurrido el 20 de julio de 2023, cuando se encontraba en una acera después de ir a retirar dinero de un banco.
Durante varios días, los facultativos de este centro interpusieron la denuncia al conocer lo que supuestamente había ocurrido, después de que la mujer permaneciera doce días internada en un hospital psiquiátrico.
Durante la instrucción, se descartó por parte de las psiquiatras que lo expresado por la víctima fuera resultado de la esquizofrenia que sufre, así como también se desestimó la posibilidad de que se tratara de delirios provocados por la descompensación derivada del consumo de sustancias tóxicas.
La jueza señala en el auto que se cierra la causa que la víctima "arrastra dificultades y problemas de salud mental desde hace muchos años, habiendo sido diagnosticada de esquizofrenia paranoide".
Se presenta documentación que forma parte del expediente, donde se indica que la víctima había perdido su medicación el 12 de julio de 2023. En esta misma fecha, "llevaba días sin tomarla, siendo este día muy próximo al día en que, según ella, ocurrieron los hechos". Desde la perspectiva del Médico Forense, es plausible que la mujer mostrara alteraciones en sus capacidades cognitivas y volitivas en el momento en que sucedieron los acontecimientos.
La magistrada enfatiza que "no se puede descartar la posibilidad de que se trate de fabulaciones o pseudofabulaciones". Además, señala que "si bien no puede hablarse de una falsedad consciente, concurren en el presente caso motivos para considerar que los hechos puedan ser a consecuencia de sus problemas de salud mental, la falta de medicación y el consumo de sustancias estupefacientes y bebidas alcohólicas que ella misma reconoció".
Es claro para él que "se han producido alteraciones muy relevantes en sus declaraciones y no ha sido siquiera persistente en aspectos esenciales, llegando a afirmar, incluso, que cuando se encontraba en el domicilio de uno de los investigados había sido agredida sexualmente por más varones".
La jueza también opina que "no concurre el criterio que es realmente importante que se dé en todo procedimiento seguido por cualquier delito: la concurrencia de elementos objetivos que otorguen consistencia al relato de quien afirma ser víctima o testigo de un hecho delictivo, incluso cuando no concurran los otros parámetros".
"Y, en el presente supuesto, es evidente que la corroboración del testimonio de la víctima no se puede apreciar por ningún lado", señala, añadiendo que "no obra en autos ningún elemento que permita afirmar la verosimilitud de su testimonio, no existe una coherencia interna y externa en el mismo".
La magistrada concluye en la resolución que su versión está llena de numerosas contradicciones, sin que haya elementos que respalden su testimonio.