"Insultos", repetidas "faltas de respeto" y un "desprecio" constante que culmina ahora con el intento de "coartar nuestra libertad de expresión y participación" a través de la reforma del reglamento por el que se rige la Federación de Municipios de Madrid.
Ese es el escenario de "abuso" descrito por los alcaldes socialistas que integran la junta de Gobierno de este órgano de representación a escala local, hartos de una presidenta, la Popular Judith Piquet, que, tras rechazar de manera sistemática "todas nuestras propuestas y aportaciones" a lo largo de los últimos dos años, aspira ahora a "secuestrar" la Federación para terminar por "convertirla en una herramienta al servicio de -Isabel Díaz- Ayuso".
Así lo han trasladado las autoridades convocantes de la rueda de prensa celebrada esta misma mañana en la sede de la propia Fundación de Municipios de Madrid a fin de denunciar la cuestión. Estos son el alcalde de Parla y vicepresidente segundo de la FMM, Ramón Jurado, la regidora de Alcorcón y vicepresidenta sexta de la FMM, Candelaria Testa, el primer edil de San Fernando de Henares, Javier Corpa, y la alcaldesa de Ciempozuelos, Raquel Jimeno.
A la reunión han acudido también la alcaldesa de Velilla de San Antonio, Antonia Alcázar, y concejales y concejalas de los consistorios de Madrid, Rivas Vaciamadrid, Móstoles, Alcalá de Henares, Mejorada del Campo, Villamanrique de Tajo y Lozoyuela.
Más allá del descontento precedente, motivado por el punto final al "carácter conciliador y de consenso que ha caracterizado a la institución durante estos 45 años", la gota que colmó el vaso en la paciencia de los regidores socialistas tuvo lugar en la última sesión de la junta, celebrada este mismo lunes. Un "intolerable" intento de "censura", tildado incluso de "atropello democrático", ligado a una modificación "unilateral" del reglamento que regula la organización y el funcionamiento interno de la propia Fundación.
En concreto, denuncian los alcaldes de la oposición, con la vigente reforma se pretende "limitar el debate" mediante el establecimiento de turnos de intervención, con una duración máxima de cinco minutos, y repartidos "por grupos políticos". En la práctica, explican a renglón seguido, esto supondría que cada fuerza deba elegir a un representante para, a modo de portavoz, trasladar su punto de vista en torno a la cuestión en liza.
Algo que consideran del todo sinsentido pues el objetivo del órgano, al menos en origen, no era otro que representar los "intereses de los vecinos y vecinas de los municipios" y no los postulados de una u otra formación: "Estamos en la junta de Gobierno como alcaldes. Antes podíamos venir y hablar como alcaldes. Ahora el concepto ha cambiado radicalmente y nos obligan a hablar como grupo aunque en los municipios haya problemas muy diferentes".
Este "abuso de poder" se culmina además con una nueva potestad asignada a la presidenta, que, tal y como ocurre, por ejemplo, en la Asamblea de Madrid, el parlamento regional, podrá a partir de ahora "llamar al orden" al ponente e incluso "retirarle la palabra".
"A todas luces, un atropello democrático, un abuso poder y un secuestro de esta Federación de Municipios de Madrid por parte del Partido Popular (...). El resto de municipios estamos completamente excluidos. Se han bloqueado o eliminado todas las fórmulas que teníamos para participar y hacer aportaciones", reiteran.
"La Federación de Municipios de Madrid se ha convertido en la Federación del Partido Popular"
Prueba de ello, señalan, la declaración institucional aprobada en el día de ayer gracias a la mayoría absoluta del PP para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Efeméride fijada, como cada año, para el próximo 25 de noviembre. Al margen de que el documento fue presentado con el logo del Partido Popular y sin el término "propuesta" en el encabezado, algo que consideran "inadmisible", la indignación en las filas socialistas se acrecentó una vez ratificado el rechazo de todas y cada una de las revisiones propuestas por los primeros ediles progresistas.
"No nos han permitido incorporar ni una sola coma. Ni una palabra. Ni una frase. Si las hubiesen aceptado estas pequeñas aportaciones habríamos llegado a un texto que, aunque sea carente y escueto, habría sido aprobado (...). Hasta ahora, independientemente de quien tuviera mayoría absoluta y aunque pudiésemos no estar del todo de acuerdo con algunos matices de las declaraciones, siempre se defendían ante el Pleno del Ayuntamiento y se aprobaban porque venía de la Federación. Ahora este carácter conciliador y de consenso se ha roto. Por coherencia y sentido común no vamos a leer los manifiestos que no sean democráticos ni hayan sido consensuados", aseveran sin pelos en la lengua.
Con el objetivo de frenar tales cambios o, al menos, presentar batalla frente a lo que considera un "abuso", los consistorios liderados por el PSOE-M avanzan ya su intención de acudir a los tribunales de Justicia. La fórmula elegida, la presentación de un recurso contencioso-administrativo. En paralelo, matizan, "recurriremos también a la Federación Española de Municipios y Provincias".
Cese de Zarzoso y réplica Popular
El encuentro, además de para trasladar su manifiesto descontento en torno al funcionamiento cotidiano de la Federación, también ha servido a los alcaldes para exigir a Piquet el cese, con carácter inmediato, del secretario general del órgano y líder del PP parleño, José Manuel Zarzoso. Entre los argumentos expuestos para tan contundente solicitud, los reiterados "insultos" vertidos por este a través de sus redes sociales.
"Es intolerable que el señor Zarzoso represente a esta institución. Cuando le preguntamos a la presidenta por este ausnto lo único que hizo fue mirar para otro lado y, de alguna manera, ampararlo. Todos son cómplices de estas declaraciones. Aunque no nos extraña nada viniendo de un partido con una presidenta capaz de insultar como lo ha hecho al presidente del Gobierno", sentencian.
Horas más tarde, la réplica llegaba por voz de la propia Judith Piquet, quien no ha dudado en tildar las quejas de "ruido": "La Federación de Municipios de Madrid va a seguir trabajando por los intereses de las ciudades y los pueblos madrileños, pese al ruido que algunos intentan generar desde dentro. Nuestra Federación cuenta con órganos de gobierno, con un reglamento de funcionamiento claro y con una hoja de ruta firme: defender el municipalismo y la voz de todos los ayuntamientos madrileños, grandes y pequeños".
También ha reaccionado al respecto el secretario general de los Populares madrileños, Alfonso Serrano. A su juicio, la intención de la denuncia no es otra que "boicotear" el trabajo que desempeña la Federación al tratarse de una institución que "Pedro Sánchez no controla".