Los vecinos de la Quinta de la Fuente del Berro se han encontrado con unos nuevos vecinos muy amigables. Los pavos reales que de normal viven en el parque de la Fuente del Berro salen a diario a las calles de la zona para, entre otras cosas, alimentarse de lo que le dan los viandantes que se encuentran con esta escena. Es habitual verlos por el entorno y, por ello, se envuelven en el ambiente de la zona mientras los niños corren o juegan con sus bicicletas. Eso sí, tienen compostura: La gente se fotografía con ellos y no parece que tengan prisa por quitarse del objetivo.