Las personas que tienen jardines o amplias terrazas, al menos, pudieron disfrutar del exterior durante esas largas y tediosas horas de miedo e incertidumbre. Sin embargo, precisamente el mayor uso de los jardines hizo que un gran porcentaje de estos se dieran cuenta de una cosa: lo descuidados que los tenían.
Desde entonces decenas de paisajistas en Madrid han visto cómo las demandas de presupuestos por parte de futuros clientes han aumentado: todos quieren gozar de un bonito y cuidado jardín, creado con gusto y sin desorden ni suciedad.
Dar una nueva vida a los jardines es el objetivo de los paisajistas, que son los profesionales más preparados para adaptarse a los gustos del cliente y aplicar los conocimientos sobre plantas, regadíos y la climatología de la zona para crear espacios llenos de belleza y encanto.
El paisajismo: una profesión cercana al arte
El paisajismo es un trabajo que consiste en el diseño integral de espacios naturales. No se trata solo de saber cuidar una planta, como hace el jardinero, sino de tener un elevado sentido estético y de decoración para generar espacios llenos de sentido y capaces, incluso de transmitir sensaciones y emociones.
A través de la elección del color o el aroma de las plantas, sumado a la forma que tienen y al tipo de crecimiento, los paisajistas van componiendo un 'cuadro vivo' que hace que las personas redescubran sus jardines y gocen un 200 % más de ellos.
Además, el paisajista ayuda a los propietarios a optimizar los cuidados de las plantas del jardín para que estas estén siempre en perfecto estado de salud y den lo mejor de sí mismas en todas las fases de su crecimiento.
Reinventar el espacio interior
Una de las principales peticiones de los clientes que llegan a los estudios de paisajismo es que hagan del jardín un lugar en el que apetezca estar todas las estaciones del año. Esto pasa por dotar al jardín del mobiliario adecuado: cómodos sofás, pérgolas que se integren en el ambiente natural e incluso mesas, barbacoas y sistemas de calefacción para las temporadas más frías.
Todo ello hace que la vida del hogar se pueda desplazar, poco a poco, a los espacios al aire libre para disfrutar tanto de un soleado sábado de otoño como de una barbacoa en pleno verano.
Disfrutar del exterior es lo que ha hecho que muchas personas lleven mejor las sensaciones negativas causadas por la pandemia. La Covid-19 ha supuesto un cambio en la perspectiva vital de muchas personas, que ahora quieren hacer una vida social en espacios privados, pero al aire libre. Ahí es donde toman importancia los jardines y las grandes terrazas y el gran reto de los paisajistas en Madrid y en otras grandes ciudades: convertirlo en un espacio 'ajeno' al ruido y al frenesí de la ciudad pese a estar dentro de ellas.