La huelga de estudiantes de 72 horas contra los recortes que ha comenzado este martes se ha dejado notar en algunos institutos madrileños, con diferente grado de seguimiento. En otros otros centros ha pasado desapercibida. El Ministerio de Educación cifra el seguimiento en un 20 por ciento y el Sindicato de Estudiantes en el 70.
Un chico, Álvaro Garcimartín, lee un libro sentando en una barandilla a las puertas del instituto Juan de la Cierva (barrio de Acacias). Aunque la apoya, no está haciendo huelga. Al contrario, es
el único alumno de su clase de FP de Mecanizado que no ha secundado la convocatoria realizada por el Sindicato de Estudiantes, pero su profesora ha decidido no dar clase. Después sí podrá asistir a otras, según explicaba él mismo esta mañana.

El seguimiento de la huelga ha sido este martes desigual incluso, en ocasiones, dentro del mismo instituto. El director del Juan de la Cierva, Amalio González, asegura que ha habido un "ligero seguimiento". No obstante, en este centro hay clases sin alumnos, como la de Álvaro, otras en las que apenas se ha notado y algunas a medio gas. Una chica de 4º de la ESO, Ana Sánchez, vestida con la sudadera verde en defensa de la educación pública, explica que
no ha hecho huelga para que no le pusieran falta pero que la mitad de sus compañeros no ha acudido.
Ella y sus amigas están de acuerdo con las protestas contra los recortes en la educación pese a no hacer huelga: "En Informática tenemos que compartir ordenador y yo no tengo en casa", "estamos apretados en clase", "a veces nos faltan profesores porque no se cubren las bajas", van apuntando. "Hoy somos menos gente y nos atienden mejor", se excusa un chico de FP. Un grupo de estudiantes de Bachillerato, que sí la ha secundado,
se queja de que en algunas clases son 40 y los profesores no les dedican la suficiente atención. Además, la biblioteca está cerrada. Una decena de estudiantes quiere usarla a la hora del recreo y en conserjería les remiten a Jefatura de Estudios. Hace cinco años éramos 168 profesores y este 138, resume el jefe de estudios de Bachillerato, Chema Salguero.
Manifestaciones
Como en este instituto, en otros el seguimiento se ha notado. En el Rayuela (Móstoles) ha faltado la mitad de los alumnos aproximadamente, según su director, Daniel Río, quien explica que
algunos estudiantes se han organizado para hacer huelga un solo día. En el IES de San Blas, dedicado a la FP han faltado 400 alumnos de unos 550 alumnos.
En otros centros la huelga ha pasado desapercibida. En el Cervantes (barrio de Lavapiés) ha faltado un 5 por ciento de alumnos, según datos de la Jefatura de Estudios. Y en el Gregorio Marañón (Alcalá de Henares) no ha tenido ninguna incidencia, como indica su director.
El Ministerio de Educación asegura que el seguimiento no ha sido superior al 20 por ciento y el Sindicato de Estudiantes que no ha bajado del 70.
Este ha sido el primer día de huelga en la Educación Secundaria, que
se prolongará hasta el jueves. Además, hay convocadas manifestaciones, a las que también están llamados los universitarios, el miércoles a las 12.00 horas entre Atocha y Sol, y el jueves a las 18.30 entre Neptuno y el Ministerio de Educación. A la convocatoria de huelga del sindicato de estudiantes, se suma el jueves la de la confederación de asociaciones de padres y madres (Ceapa), que
ha pedido no llevar a los niños a sus centros educativos en todos los niveles.
Es la primera vez que los padres se suman a una protesta de este tipo. El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, ha tachado de "incomprensible" la protesta, en l
a línea del ministro de Educación, y ha recordado que en su juventud, en Vitoria, las huelgas "las organizaban los de Batasuna, nunca los padres". El Sindicato de Estudiantes ha criticado estas declaraciones. "Nos tachan de terroristas cuando estamos ejerciendo nuestro derecho a la huelga", criticó el secretario general del Sindicato de Estudiantes, Tohil Delgado.