El ministro de Educación, José Ignacio Wert, presentó las líneas generales de la reforma educativa, que después fue desarrollando en sucesivos borradores. El refuerzo de las asignaturas instrumentales y las pruebas externas son algunos de los ejes principales de esta reforma, que el Gobierno quiere que empiece a aplicarse el próximo curso.
En junio el Gobierno dio a conocer
sus intenciones para acometer la que será la séptima reforma educativa de la democracia. Ya en esta primera presentación se dejó ver cuáles iban a ser algunos de los cambios principales: adelantar los itinerarios hace la Formación Profesional, reforzar las asignaturas principales frente a las optativas y la realización de evaluaciones externas y nacionales al final de cada etapa educativa.
El Consejo de Ministros
aprobó en septiembre el primer borrador de la que se ha denominado Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Aquí se detallaron cómo serán las pruebas externas de final de etapa, que también se realizarán en 3º de Primaria. Los alumnos tendrán que superar estos exámenes para obtener los títulos de ESO y Bachillerato. Con este examen al final de la Secundaria se elimina la prueba de acceso a la universidad.

En el diseño del currículum este primer borrador reforzó las asignaturas instrumentales -Lengua, Matemáticas, Historia e Inglés- y redujo el resto, de tal forma que la
Filosofía o la Música perdieron peso. También
se eliminó el Bachillerato de Artes Escénicas, que
fue recuperado en el segundo borrador. No obstante, este último texto perjudica aún más las asignaturas no instrumentales, restando más peso a la Tecnología, las enseñanzas artísticas o la Filosofía, lo que ha provocado diversas protestas. El primer borrador también recogió que la educación segregada por sexos no es discriminatoria, con el fin de avalar
los conciertos con este tipo de colegios, que tenían sentencias en contra.
Religión y Valores Éticos
El
segundo borrador, conocido en diciembre, provocó una gran polémica, sobre todo en Cataluña, porque perjudica la enseñanza en lenguas cooficiales. Más allá de este asunto, la última versión del anteproyecto despertó mucho rechazo y la convocatoria de manifestaciones en todo el país, como
la que se celebró en Madrid. Los convocantes, sindicatos y la FAPA Giner de los Ríos, criticaron la propuesta, principalmente porque consideran que segrega a los alumnos según sus capacidades.
Entre otras novedades, este texto recoge la inclusión de la asignatura Valores Éticos como alternativa a Religión, cumpliendo así la reivindicación de la Iglesia de crear una alternativa más difícil para favorecer que los alumnos elijan Religión. El Gobierno también elimina Educación para la Ciudadanía, permite
la contratación de profesores nativos sin la necesidad de que hagan oposiciones como el resto de docentes y da más poder a las Administraciones para la designación de los directores.
FP Dual
El Ministerio de Educación también ha introducido cambios en la Formación Profesional, con una
FP Básica, de dos años de duración, que será obligatoria y sustituirá a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI). Además, se adelanta a 3º de la ESO los itinerarios hacia la FP y el Bachillerato, a través de asignaturas optativas, mientras que estas dos vías estarán completamente diferenciadas en 4º de la ESO.
El Gobierno aprobó, en noviembre,
la FP Dual, que contempla que los alumnos recibirán en las empresas al menos un 33 por ciento de las horas de la formación, que podrá durar hasta tres años frente a los ciclos de dos años que hay en la actualidad. Los alumnos de estas enseñanzas no tendrán un contrato laboral con sueldo y Seguridad Social. Tan solo podrán recibir una beca salario a cargo de la empresa donde realicen las prácticas.