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Los 'clanes mafiosos' querían comprar el aeropuerto de Ciudad Real para traer cocaína

Los 'clanes mafiosos' querían comprar el aeropuerto de Ciudad Real para traer cocaína

Por MDO/Efe
jueves 10 de noviembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 11/11/2011 15:23h
La Policía Nacional, en colaboración con organismos norteamericanos, colombianos y holandeses, ha puesto punto final a una macro operación contra el crimen organizado desarrollada durante casi tres años y que se ha saldado con la detención de 150 personas. Entre los detenidos se encuentra la 'Reina de la Coca' y los principales cabecillas de clanes como los Miami, los Búlgaros, los Iraníes y los Boxeadores. Además, los agentes se han incautado de 27 millones de euros en efectivo, bienes por valor de 75 millones y más de 300 kilos de cocaína.
La operación, en la que se ha detenido a los miembros del crimen organizado más importantes y peligrosos de los últimos 15 años, es una de las más importantes contra este tipo de delincuencia desarrollada en España. Así lo ha asegurado este jueves el comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), Serafín Castro.

El responsable policial ha explicado que el último golpe policial a este complejo entramado se ha saldado con 49 detenidos, 27 de ellos del 'clan de los búlgaros' y 22 del de 'los boxeadores'. Según Castro, los primeros, capitaneados por 'Ivo el Búlgaro', estaban relacionados con la seguridad en locales de ocio y el narcotráfico en Madrid, y eran empleados por la red para hacer "los trabajos más sucios".

De hecho, uno de los ahora detenidos llegó a afirmar que cuando le vieran con traje es que "alguien va a morir". También desalojaban viviendas a la fuerza y extorsionaban a los clientes adinerados que acudían a los locales de ocio que dirigían. El 'clan de los boxeadores', por su parte, se encargaba de "trabajos más finos", en palabras del comisario, centrándose en el cobro de deudas por retrasos en los pagos y en dar palizas a grupos rivales.

La macro operación comenzó en enero de 2009, con el asesinato de uno de los porteros del 'clan de los búlgaros', Catalin Stefan Cracion, en un tiroteo a las puertas de la discoteca Heaven. A partir de ahí se constituyó un grupo de trabajo conjunto para tratar de saber qué se 'cocía' en la noche madrileña.

Los policías descubrieron que en algunos locales se traficaba con droga  -procedente de Sudamérica- y que quienes la suministraban eran los propios porteros. También consiguieron descodificar su propio lenguaje: las transacciones se hacían, con el fin de despistar, utilizando la palabra pollo en lugar de gramo.

Uno de los cabecillas de la trama detenido fue el empresario Lauro Sánchez Serrano, quien capitaneó una operación para tratar de introducir la droga en España por vía marítima desde Sudamérica en 2009 y 2010, un plan que fracasó hasta en cuatro ocasiones. Entonces se decantaron por introducir la cocaína a través de contenedores. Uno de ellos fue incautado por la policía, que en su interior descubrió hasta 200 kilos de este estupefaciente.

Ante las dificultades encontradas en su camino y el cerco policial, Sánchez Serrano decidió aliarse con una importante narcotraficante, de nombre Ana María pero conocida en el mundillo criminal como la 'Reina de la coca'. Ella se encargaba de conseguir la droga y Lauro de distribuirla por medio de dos hermanos afincados en Rivas.

Pero sus planes no quedaron ahí, ya que Serrano llegó a ponerse en contacto con un empresario del mundo inmobiliario -"cuya sociedad cotiza a día de hoy en Bolsa", según ha desvelado el comisario- y con otro relacionado con el mundo de la aeronáutica. "Quería comprar en exclusiva la terminal de carga del aeropuerto de Ciudad Real para traer material desde África y Sudamérica. Pretendían traer entre ocho y diez toneladas mensuales de cocaína a España", ha detallado Serafín Castro.

Además de Lauro Serrano y la 'Reina de la coca', también fue detenido dentro de la macro operación el boxeador Pablo Navascués y David Lozano, presunto autor de los disparos que acabaron con la vida de un portero de la discoteca Amnesia en el año 2000. Se autodenominaba "uno de los Miami iraníes" y se había hecho la cirugía en la cara para no ser reconocido.

Para distribuir la droga, los presuntos mafiosos la sacaban de naves en partidas de 5 o 10 kilos escondidas en mochilas que eran transportadas en motocicletas de gran cilindrada. Para imposibilitar el seguimiento, a medio camino la mochila pasaba a otras manos. El destino final era un chalet en Rivas, donde se almacenaba y vendía con destino a Madrid, Valencia o Andalucía.

Para blanquear el dinero se utilizaba un despacho de abogados de Madrid -que también han sido detenidos- los propios locales de ocio y un gimnasio. También realizaron operaciones de blanqueo en el extranjero con compra y venta de automóviles de alta gama.

El entramado delictivo desarticulado con esta operación estaba activo en España desde hace más de una década, aunque había sufrido importantes reveses en diferentes operaciones policiales -Ébano, Edén, Vampiro, Azalea, Telecoca, Colapso, Linares- en las que se han incautado más de 300 kilos de cocaína y 35 de hachís, armas, vehículos, se ha desmantelado el mayor laboratorio de precursores de Europa, han sido intervenidos 1.035 teléfonos móviles, once empresas han sido intervenidas judicialmente y 93 domicilios y establecimientos registrados.

La investigación judicial suma en este momento los 190.000 folios. Tras esta macro operación, el comisario jefe de la Brigada de Policía Judicial, Emilio Alcázar, ha afirmado que la noche madrileña "es ahora más segura".
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