Fuentes del departamento que dirige Lucía Figar han informado de que
el seguimiento es menor en primaria, cuyos centros acogen la segunda jornada de huelga convocada por CCOO, UGT y STEM, con un 2,6 por ciento, mientras que los sindicatos lo sitúan en más del 30.

Los sindicatos insisten en que el Gobierno regional
convoque la mesa sectorial para dialogar. La Comunidad, por su parte, ha respondido que ya lo ha hecho y que los sindicatos no se han presentado, aunque estos aseguran que las reuniones no eran para tratar sobre las
instrucciones de inicio de curso, que recogen la ampliación de las horas lectivas de los profesores y la
no contratación de interinos y que han causado la convocatoria de
siete huelgas hasta el momento.
La consejera de Educación y Empleo de la Comunidad,
Lucía Figar, ha indicado este jueves que está dispuesta a dialogar con los sindicatos, pero no sobre las instrucciones de inicio de curso porque
no afectan a las condiciones de trabajo de los profesores. Los sindicatos "tienen que entender" que no van a retirar unas instrucciones "que marcan una jornada lectiva dentro de lo establecido legalmente por el Ministerio de Educación para toda España", ha añadido.

Además, durante el Pleno de la Asamblea de Madrid, Figar ha señalado que "hay una
inmensa mayoría de madrileños silenciosos" que valora las políticas educativas puestas en marcha en los últimos años por el Gobierno regional. Tomando como referencia los últimos datos del CIS, la consejera ha señalado que "el 60,6 por ciento de los ciudadanos aprueban" la política educativa del Ejecutivo madrileño frente a un 27,7 por ciento que no lo hace. "Además, más de la mitad de ese 60,6 por ciento la consideran buena o muy buena".
Tras finalizar su jornada de huelga, más de 1.000 personas se han reunido frente a las puertas de la Consejería de Educación. En esta ocasión, además de las tradicionales pancartas pidiendo la dimisión de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y de los globos verdes, que han lanzado alrededor de las 19.00 horas, los allí presentes portaban también
velas verdes como señal de protesta.