31-05-2011 - Enrique Villalba/ EP - Fotografías: Juan Luis Jaén
El propietario de los cines Luna pretende convertir el inmueble en una doble sala de teatro que podrá acoger musicales de mediana envergadura y obras infantiles, explicó a Madridiario un portavoz.
Según explicó a este periódico Miguel Ángel Santa, portavoz de los propietarios del local y miembro de la asociación de comerciantes Triball, el anteproyecto, que cuenta con el beneplácito de la Junta municipal de Centro, consiste en conseguir el uso de teatro para el inmueble, que no cuenta con protección patrimonial. El acuerdo y la licencia para su puesta en marcha efectiva están todavía pendientes y, según Santa, podrían permitir al nuevo comercio funcionar en Navidad. Hasta ahora, la empresa ya ha demolido los espacios interiores del antiguo cine para ir haciendo sitio al nuevo complejo.
Según los planes previstos, las antiguas salas de proyecciones se transformarían en dos espacios habilitados para representaciones en los dos niveles principales del local, con un aforo total de 1.400 butacas. El teatro de la planta baja, cuya altura no permitiría montajes de gran envergadura, estaría dedicado a representaciones comunes, con especial incidencia en el teatro infantil. En la superior habría una sala para musicales de mediana envergadura. El plan también contempla la posibilidad de incluir oficinas.
La idea ha despertado el interés del sector, ya que muchas empresas no podían desarrollar espectáculos de este tipo porque las salas madrileñas adaptadas para los mismos eran demasiado grandes y cualquier proyecto necesitaba una inversión demasiado fuerte, algo inasumible en plena crisis.
Traseras 'recicladas'
Los promotores también se plantean incluir una cafetería en el antiguo ambigú del local y no descartan ampliarla con una terraza en la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta. Los nuevos teatros no contarían con aparcamiento, ya que el estacionamiento subterráneo municipal es contiguo al complejo y las reformas urbanísticas que se pretenden no obligan a incluir este tipo de estructuras.
Nada de esto será posible si los promotores no consiguen "el respaldo del banco", ya que la inversión prevista para realizar el proyecto es de unos tres millones de euros. Y es que, actualmente, el inmueble está en régimen de 'leasing inmobiliario' por parte del Banco Espíritu Santo, propietario del edificio junto con "un empresario de la restauración".
Este proyecto entronca claramente con la promesa electoral del Partido Popular dereciclar las traseras de Gran Vía para aportar nuevos valores de espacio público. Esta plaza, concretamente, propicia, según el programa electoral de Alberto Ruiz-Gallardón, usos culturales y estanciales.
Cine en versión original
Los cines Luna fueron construidos a finales de los años setenta del siglo XX, gracias al impulso del productor cinematográfico Emiliano Piedra. Este promotor consideraba fundamental para la cultura madrileña constituir un cine de arte y ensayo que solo proyectase películas en versión original subtitulada y de cine español de calidad. Abrieron sus puertas el 1 de abril de 1980 con la proyección de 'Sangre sabia', de John Huston, y 'El cuchillo en la cabeza', de Reinhard Hauff. La planta superior acogió Internacional Films Española y el sótano, los almacenes de la familia Soler. Desde el principio, el edificio fue considerado un horror urbanístico por romper el patrón urbanístico de la plaza y el barrio, al estar apoyado en la iglesia de San Martín.
Tras su cierre ha sido espacio okupado, sala de conciertos y de cine de terror. Estuvo a punto de convertirse en tienda de ropa y en discoteca pero los proyectos no fructificaron. La última intentona de recuperar su actividad la protagonizó una firma estadounidense, que quiso crear un centro de arte permanente con tiendas de tendencia. En esa ocasión, la Gerencia de Urbanismo se negó a dar a los cines un uso comercial.
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La plaza es un despropósito granítico que costó más de 4 millones de euros. Parece que para lo único que sirve es para instalar chiringuitos, ferias y tenderetes y así rentabilizar el espacio público en un barrio que no está sobrado de espacios para que los vecinos puedan sentarse y leer el periódico o hablar entre ellos.
Los edificios chapados de granito los hizo el ayuntamiento de Madrid, al que siguen perteneciendo. Para hacer esta plaza se tiró el palacio de Monistrol con la falsa excusa de que estaba en ruinas.
Enviado por: David / 31-05-2011 11:40
A mí me parece que la rehabilitación de la plaza fue horrorosa, tanto granito y sin apenas verde. Creo que es una plaza con un altísimo potencial que no se ha sabido aprovechar hasta el momento. Espero realmente que con pequeños detalles se haga una plaza más humana y vivible.
Enviado por: pep / 31-05-2011 11:31
es buena idea, además esta al lado del teatro Larra con lo que le da vivilla cultural al barrio.
a ver si se aplican el cuento con el viejo ayuntamiento y no lo convierten en museo sino en un hotel que le pega más
Enviado por: Tole / 31-05-2011 11:14
Gran idea! A ver si nos dejamos del Madrid de la Gran Vía y las obras supercaras de Gallardón y comenzamos a potenciar los barrios.
Enviado por: Antonio / 31-05-2011 10:19
Me gustó mucho la rehabilitación de la plaza Santa Maria Soledad Torres Acosta, pero la pena es que en un entorno antiguo donde está la calle de la Madera, Corredera Baja, etc, esté precisamente el cine Luna (que me perdonen, realmente horrible), pero le supera el mamotreto de hormigón que hay enfrente (¡Dios mio, ¿quien hizo semejante barbaridad en este entorno?), y la comisaria de la calle Luna, también ya le vale al que la hizo. De verdad, es necesario respetar el entorno histórico a la hora de construir.
Luego la iglesia de San Martín necesita una rehabilitación urgentísima, por lo menos la fachada.
Gracias por permitir opinar.