De esta manera, el 1 de enero del año que viene el
título individual de la EMT, el Metro, el Metro Ligero seguirá costando un euro. El combinado también se mantiene en su precio, dos euros. Los de
10 viajes pasan de 9 a 9,30 euros, mientras que los abonos transporte suben una media de dos euros.

A cambio, el Consorcio -en el que están representados el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad, el Estado, otros ayuntamientos y los sindicatos y los consumidores, que votaron contra el incremento- congela el precio de todos los
'abonos sociales' y que tiene como beneficiarios a mayores, personas con discapacidad y familias numerosas. Además, se creará un bono de 10 viajes que servirá para utilizar todas las
líneas interurbanas de la región y que costará entre 7 y 31 euros dependiendo del número de zonas que se atraviesen. Los sencillo se mantienen como hasta ahora, entre un euro y 4,20 euros (
vea aquí los precios de los interurbanos).
CCOO y UGT han vuelto a tildar de "tarifazo" la subida por producirse esta en medio de la crisis, con un gran crecimiento del paro, y por penalizar a quienes usan el abono transporte, el título más utilizado y
del que se valen en su mayoría "los trabajadores". "Se pretende recaudar más a través de los que necesitan más el transporte público, aun a riesgo de expulsar a miles de usuarios y a potenciales nuevos usuarios", denunció Antonio Oviedo, de UGT. Juan Antonio Olmos, de CCOO, advirtió además que la
reducción de las inversiones que establece el nuevo presupuesto del organismo pondrá en peligro el mantenimiento de las redes del transporte.
¿Por qué sube el billete?
Nada más producirse el visto bueno del Consejo de Administración del Consorcio, el consejero de Transportes, José Ignacio Echeverría, explicó a
Madridiario que de esta manera el Ejecutivo "cumple" con su promesa de la "congelación técnica" de tarifas. "No subimos el transporte por nuestra voluntad política,
subimos el IPC (2,4%), que es la evolución de los precios de acuerdo a la economía, y el
IVA (1%), que lo fija el Estado. Podíamos haber elevado los precios según el IPC del transporte [que incluye el precio de los combustibles y la energía] y que está en el 6,8%, pero no lo hacemos", señaló. El consejero también destacó que, mientras la aportación de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento al Consorcio sube aún cayendo el número de viajeros, el Gobierno central reduce su contribución en 20 millones.
El gerente del Consorcio,
José Manuel Pradillo, recalcó en declaraciones a este digital que los
servicios y las frecuencias de paso del transporte público seguirán siendo los mismos pese a que halla menos usuarios. "La demanda ha caído un 7%, pero los gastos del Consorcio van a bajar sólo un 0,6%. No podemos reducir los servicios en la misma medida que cae la demanda. El sistema de transporte de Madrid está hecho para funcionar con muchos pasajeros. Cuando no es así y se amplía la diferencia entre lo que ingresamos y lo que necesitamos para mantenerlo, hay que recurrir a un
ajuste de tarifas que este año es muy contenido", concluyó.