OPINIÓN
hist�rico
enviar amigo
imprimir
comentar
Compartir
Baile de disfraces
29-03-2010

Baile de disfraces
Nino Olmeda

La llegada de la Semana Santa ha puesto sobre la mesa una serie de situaciones bastante anormales, o infrecuentes, que observadas desde la altura y desde fuera del sistema bipartidista y partitocrático, parecen un baile de personas y personajes en el que nadie es lo que parece y nada es gratuito. Un verdadero baile de disfraces. El juez Baltasar Garzón, acosado por muchos y arropado por otros tantos, se ha convertido, de repente, en alguien al que hay que amar mucho y considerar un símbolo u odiar sin pensar más que en acabar con él. No cabe ninguna duda que puede haber recurrido a chapuzas en la instrucción de sumarios, y si ha metido la pata tendrá que apechugar con sus errores, pero tampoco cabe duda alguna que los que se han visto amenazados por sus exigencias de justicia en la Memoria Histórica o por sus investigaciones en el golferío Gúrtel están dispuestos a todo para que nadie sepa las canalladas de los franquistas que todavía se desconocen y parar los pies a los que meten las narices donde nadie les llama, y menos en asuntos dirigidos por interés e ideología que luego son verdaderos entramados de negocios turbios y comportamientos de chulos de puta venidos a más.

Este baile pone de manifiesto que la Justicia y los encargados de impartirla visten trajes del siglo XIX en salones de la modernidad pija e insensible. “Niños al salón”,  parece la consigna de los amigos de antes de  Jaume Matas, el ex gobernante popular de Baleares que parece haber engordado tanto su patrimonio como su matrimonio, a base de billetes de 500 pavos. La obesidad mórbida se fijó en él como un ejemplo del buen hipócrita que pide a los demás que hagan lo que él dice no lo que hace. Un velódromo, un palacete del siglo XVI y unos dirigentes del PP que antes no notaron como engordaba gramo a gramo y que ahora,  echo un gordinflón pinchado en la cartera el tal Matas, se resisten a quitarle el carnet del PP.

¿Quién es quién en esta farsa? Menudo bofetón a los controles parlamentarios, a las cámaras de cuentas, a los gobernantes, a las oposiciones y a todos los que hablan de transparencia en la gestión. Aquí hasta que las autoridades judiciales, con ayuda de las policías, no tiran de la colcha que algún soplón interesado saca a relucir nadie se entera de nada. ¿Y qué decir de la  vigilancia que los partidos deberían mantener a los que sin parecer corruptos son un golfos que se lo llevan crudo? Nada. Que sólo actúan cuando no sirve para nada lo que decidan o escenifiquen. Si nadie es quien parece, ¿quiénes son los que actúan en la sombra?

hist�rico
enviar amigo
imprimir
comentar
Madridiario no se hace responsable de las opiniones y comentarios
de sus lectores


OPINIÓN
La "maldición del número uno"
Sara Medialdea
La "maldición del número uno"
La educación. Estaba en su programa
Javier López
La educación. Estaba en su programa
Errores o delitos y faltas
Pedro Fernández Vicente
Errores o delitos y faltas
Eurovegas, sí
Mara Colás
Eurovegas, sí
La industria, clave en la superación de la crisis
Carmelo Ruiz de la Hermosa
La industria, clave en la superación de la crisis
"El Rafita", "El Ramoncín"...
Ángel del Río
"El Rafita", "El Ramoncín"...
Nueve años en el infierno
Sara Medialdea
Nueve años en el infierno