La Justicia paraliza la construcción de la central térmica de Morata de Tajuña
Por MDO
jueves 25 de marzo de 2010, 00:00h
Actualizado: 26/03/2010 12:32h
El proyecto de la central térmica de Morata de Tajuña ha sido paralizado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), al haber declarado nulas la autorización administrativa y la declaración de impacto ambiental.
En respuesta a un recurso presentado por Ecologistas en Acción, la sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJM, a través de una sentencia de finales de 2009, ha anulado las dos resoluciones administrativas que premitían la construcción de la central térmica, proyecto que tuvo una gran contestación en el municipio.
El tribunal considera que la autorización ambiental integrada (AAI), que debe otorgar la Comunidad Autónoma de Madrid, era imprescindible antes de obtener la autorización administrativa, ya que la instalación de Morata debía haber sido considerada como "instalación nueva y no como "instalación existente", de acuerdo con lo establecido por la Ley de Prevención y Control Integrado de la Contaminación del año 2002.
En este momento, la central carece todavía de la autorización regional y la Comunidad de Madrid se ha mostrado en varias ocasiones contraria a su construcción, más sin su permiso ambiental.
Además, la sentencia se delibera sobre si se ha aplicado lo establecido por el reglamento de Instalaciones Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, la distancia de dicha central al núcleo principal de población o la necesidad buscar unas ubicación alternativa para la planta. Finalmente, también declara nula la declaración de impacto Ambiental.
Para Ladislao Martínez, portavoz de la plataforma Térmicas No-Aire Limpio, "esta sentencia devuelve a la central térmica de Morata de Tajuña a la situación en que se encontraba en el año 2000, cuando se inició el procedimiento". Pidió además a la Administración y a Morata de Energía "que no recurran el auto y que entierren definitivamente el proyecto ya que este tipo de centrales no son necesarias para atender la demanda futura de electricidad y además cuentan con un notable rechazo social e institucional".