El artista sonoro Francisco López construye 'experiencias emotivas' en el Reina Sofía
Por MDO/E.P.
sábado 16 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 18/01/2010 08:34h
El artista sonoro Francisco López (Madrid, 1964) busca crear "experiencias emotivas y espirituales" en los oyentes con 'Sin título # 223', una instalación específicamente diseñada para el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que podrá visitarse hasta el 24 de mayo.
Para esta ocasión, el corredor metálico interior del nivel superior del edificio Nouvel del Museo permanecerá casi a oscuras para que el público pueda escuchar la pieza sonora de 13 minutos de duración.
El director del MNCARS, Manuel Borja-Villel, indicó que el trabajo de Francisco López encuadra a la perfección en el programa fisuras del museo, que trata de romper con los cánones artificiales de distinción de géneros y disciplinas. Este elemento rompedor de López bebe ya de la música de Mahler o Wagner que cuestionaron los cánones establecidos.
"López cree en la materialidad del sonido y en las sugerencias que provoca en el espectador", añadió el director, quien especificó que el artista "siente preferencia por lugares ambiguos y sonidos al límite entre lo audible y lo soportable".
Por su parte, el artista destacó que para este "modesto, corto pero intenso" proyecto se han aprovechado las superficies metálicas del techo, paredes y suelo del corredor, así como las proporciones peculiares de este espacio. 'Sin título # 223' está pensado para percibirse de dos formas diferentes: a través de la vibración física del propio espacio así como a través de la reflexión y reverberación del sonido.
"Experiencia chamánica"
"No sé si mi trabajo puede encuadrarse dentro de la música o del arte sonoro, una discusión que hasta cierto punto es irrelevante", comentó el López, quien aseguró que su intención es "crear situaciones y espacios de concentración donde el oyente entre en un mundo distinto y autocontenido". "En cierta medida, es algo chamánico, en el sentido de trascender el nivel normal de percepción y de cómo nos entregamos a lo material y a la ontología de la realidad".
López, que trabaja con su propio banco de sonidos que ha grabado de todas las partes del mundo y que luego transforma electrónicamente, resaltó la importancia de esta base real así como su preferencia por sonidos de ambientes naturales, un gusto que achaca a su condición de biólogo.