01-03-2009 - Carmen M. Gutiérrez - Fotografías: Juan Luis Jaén / Gustavo San Miguel
Saber dónde deshacernos de un cuaderno o una percha de plástico de manera correcta puede ser un quebradero de cabeza. Madridiario intenta responder a estas dudas ahora que en la ciudad de Madrid entra en vigor la obligación de separar en origen los residuos.
Los madrileños reciclan más que la media nacional pero aún se puede hacer mucho hasta alcanzar a otras ciudades europeas ejemplares en la recuperación de residuos. Con esta idea, el Ayuntamiento acaba de aprobar la Ordenanza de Limpieza y Gestión de Resisudos que obligará a separar en origen en casa bajo multa de hasta 750 euros, que podría aplicarse a la comunidad de vecinos en su conjunto. Pero, ¿cómo se recicla en Madrid?
Podría parecer una pregunta superflua, pero lo cierto es que alrededor del 25 por ciento de los residuos despositados en el contenedor amarillo (envases de plástico, latas y bricks) son impropios, es decir, deberían haberse tirado en otro lugar. En el contenedor amarillo deben ir las latas de conserva; los bricks; las botellas, botes, bolsas, bandejas y otros envases y envoltorios siempre que sean de plástico, aluminio o corcho; los cubiertos, platos y vasos desechables o el plástico de burbujas. También las tapas de los yogures, una de las dudas más frecuentes.
El contenedor azul (papel y cartón) presenta menos impropios habitualmente que el amarillo, pero aún así representan un 20 por ciento. Estos cubos están indicado para el papel (folios, revistas, periódicos, envoltorios) y el cartón, que debe ir plegado para que ocupe menos espacio. Hay que recordar que en estos contenedores no se debe depositar el papel y el cartón sucios, como es el caso de servilletas y pañuelos. Lo que sí va en los cubos azules son los cuadernos y, para tranquilidad de muchos, no es necesario quitarles las anillas.
El contenedor que menos impropios recibe es el verde donde se deben depositar las botellas, tarros y frascos de vidrio sin sus tapas -que van en el amarillo-, pero no los cristales de ventanas o los platos y vasos rotos. Tampoco deben ir los botes de cristal de medicamentos, pues su tratamiento posterior es distinto. Existe un sistema de recogida en las farmacias y también en los puntos limpios de la ciudad destinado a los medicamentos.
Para alimentos, trapos, bombillas, platos, vasos, papel y cartón sucios, discos, casetes, goma, plásticos que no sean envases (perchas, zapatos, etc.), juguetes y un largo etcétera de objetos se usa el contenedor de resto, el de tapa naranja. Será el que examinen los inspectores de medio ambiente para comprobar si se recicla correctamente.
Pero después de reciclar todos estos objetos aún quedan otros que tienen un mejor destino que el cubo de resto, aunque la nueva ordenanza no obligue a su separación. Se trata de aquellos que se gestionan en los puntos limpios de la ciudad: pilas –también se pueden tirar en los contendores que hay en el mobiliario urbano como marquesinas-, baterías, electrodomésticos, fluorescentes, tóneres, envases peligrosos, radiografías, muebles, aceite usado, textil y calzado, escombros o pintura. Y, por último, se puede aprovechar el día mensual de recogida de muebles y trastos viejos que es diferente en cada barrio de la ciudad.
Para animarse a separar los residuos en origen, siempre puede pensar en los beneficios ambientales del reciclaje: se ahorran materias primas -se evitan talas de árboles y el consumo de petróleo-, se reducen las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera y se facilita la generación de energía a partir de la basura. Además, antes de tirar un objeto uno se puede plantear reutilizarlo, por ejemplo, usando las bolsas de supermercado volver a hacer la compra o para tirar los desechos. Suerte.
Enviado por: Carmen M. Gutiérrez / 18-08-2010 22:43
Hola, Silvia. Por lo que he podido aprender hasta el momento sobre los procesos de reciclaje, creo que no hay ningún problema por tirar el envase de plástico con la etiqueta de papel. Los procesos de reciclaje deben estar preparados para esos casos, pero probablemente en las plantas de plásticos no reciclen ese papel ni lo deriven a otro sitio. Por este motivo, si quieres quitarle la etiqueta en la medida de lo posible, perfecto; pero es mejor reciclar solo el envase que nada. Todos en nuestras casas podríamos estar minutos y minutos desmenuzando objetos para reciclar, pero también las empresas podrían gastar más dinero en imprimir sobre el plástico, hacer los envases de tal forma que sean más fáciles de separar por materiales o mejorar sus procesos de reciclaje. Espero que te sirva.
Enviado por: Silvia / 18-08-2010 18:34
La tapa de los yogures ya sé que va en el contenedor amarillo junto con el vaso que es de plástico pero ¿y la etiqueta que rodea a los yogures que es de papel? ¿Hay que separarla del yogur entonces? Lo malo es que no es tan fácil quitarla ya que habrá que mojarla bien y frotarla con algo para quitar cualquier resto de papel. En mi casa se quiere dejar de reciclar los yogures porque dicen que no piensan "quitarle cada día el papelito ese al yogur". Y eso me indigna. La verdad es que he buscado por internet y no encuentro ninguna referencia a esta etiqueta. Solo se dice que el envase del yogur se debe tirar en el contenedor amarillo junto con la tapa, pero ¿y la etiqueta de papel? Agradecería cualquier ayuda de personas que realmente sepan qué es lo que se debe hacer.
Enviado por: Luises / 02-03-2009 15:38
Pues el resto del envase al contenedor amarillo, ya que el artículo indica claramente que ahí van "otros envases" de plástico... Está claro que si quieren que el tema funcione van a tener que elaborar un "guíaburros" con nombre y fotos (para los que no sepan leer)de residuos y su destino...
Enviado por: Luis Piti / 01-03-2009 19:45
El artículo, como todo lo periodístico, parece muy clarificante, pero no lo es.
v.g. La "tapa" del yogourt... ¿y el resto del envase?