- Calidad del aire. Capital / Comunidad
- Niveles de polen
- Directorio web
- Documentación
- Agenda de sostenibilidad
- Podrá elegirse colegio a partir de septiembre
- Aprender y vivir en inglés
- Urge sangre del grupo 0+
- Reabre la AP-6 tras haber sido cortada por una nevada en Segovia
- Un peatón muerto y un motorista muy grave
- Aguirre: "2.450 funcionarios han dejado de estar de baja"
- El equipo de Fórmula 1 HRT, en la Caja Mágica
- Balfagón, nueva directora general de la Dependencia
- Rafael Orihuela, nuevo gerente de la EMT
- Actividades culturales, 9 de febrero








No es de extrañar la ubicación escogida por la Comunidad para la instalación de paneles pues, según explica la directora general de Medio Ambiente Urbano, María Jesús Villamediana, Madrid es una región de poca extensión y más de seis millones de habitantes. Además, el 50 por ciento de sus algo más de 8.000 kilómetros cuadrados tiene algún tipo de protección por su riqueza natural, lo cual impide que se puedan instalar huertos solares o parques eólicos.
Por este motivo, la Consejería ha apostado por utilizar las cubiertas de las plantas de tratamiento de residuos y aprovechar así el espacio libre que ofrecen para generar este tipo de energía verde. El objetivo es crear la electricidad suficiente para el autoabastecimiento de las ocho plantas de tratamientos de residuos que dependen de la Comunidad, así como para las estaciones de trasferencia, utilizadas para acumular los desechos y transportarlos de manera más eficiente.
No obstante, no todos los centros pueden generar toda la energía que consumen con la instalación de paneles solares en la superficie de sus cubiertas. Es el caso de la Planta de Biometanización y Compostaje de Pinto, donde se lleva a cabo un proceso que requiere una gran cantidad de energía, que por otra parte genera mucha más.
Beneytez explica que la energía solar tiene muchas ventajas para el medio ambiente, así como beneficios económicos. "Estas placas tienen una vida útil de 25 años y en 7 ya las habremos amortizado", asegura este técnico. Pero además su función también es educativa. Los 12.000 personas que acuden al centro de educación ambiental sobre residuos de Pinto cada año también tienen la oportunidad de conocer sus beneficios ecológicos.
En total la planta será capaz de suministrar la energía equivalente a la que consumen al año unas 180 viviendas. Pero con las instalaciones de placas solares fotovoltaicas en el resto de plantas de residuos gestionadas por la Comunidad esta cifra aumentará y se podría atender la demanda de 2.100. Esta medida supondrá un ahorro en las emisiones de CO2 de 18.000 toneladas al año.






































