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“Vuelve, a casa vuelve”

viernes 18 de diciembre de 2020, 10:38h

Vuelve, a casa vuelve” es una de las frases comerciales más famosas de la Navidad, ¿no es cierto? Quizá no para los millenials, quizá ellos no recuerden esos anuncios de todos los años al llegar la Navidad, pero los boomers (y los que nos libramos de ser boomer por los pelos todos los años repetimos o tarareamos -al menos, mentalmente- ese “vuelve, a casa vuelve, vuelve a tu hogar”.

España tiene que volver a su hogar. Ayer mismo, tras un año en el que la muerte se ha hecho especialmente presente, se dio luz verde en el Congreso de los Diputados a la primera la Ley de Eutanasia.

En España se reacciona a la muerte con más muerte. ¡Como si no hubiéramos tenido bastante!

Ya se puede matar antes de nacer, y se puede matar a cualquiera que parezca desear la muerte, o al que se considere que sufre demasiado para vivir.

Bajo una capa de supuesta preocupación por el que sufre, la cultura del descarte se abre camino. Sobra el enfermo, sobra el que sufre malformaciones, sobra el anciano, sobra el pobre, sobra, en fin, el sufrimiento en cualquiera de sus formas. Como en el mundo feliz de Aldous Huxley, no existe la vejez, como tampoco existen las madres ni los padres, las familias o el calor de un hogar.

Hoy España supera las distopías del siglo XX con una realidad que estremece desde el fondo del corazón. Cuando en mi cabeza suena ese “vuelve, a casa vuelve”, este año pienso en España. Pienso en nuestra nación. Y hoy veo a nuestra amada tierra lejos de casa, lejos de su hogar.

España debe volver a la casa de los valores que la han hecho una gran nación, una nación que hizo más grande el mundo, una nación donde no se ponía el sol. Valores que cruzaron los océanos, primero con nuestros navegantes, luego con nuestros misioneros, para allende los mares, en una nueva tierra, reconocer la dignidad de sus habitantes, merecedores de ser súbditos de los Reyes españoles y dignos de ser considerados nuestros iguales.

España, amenazada de ruptura y vapuleada por el Coronavirus, debe volver a los principios del respeto a la vida y a la dignidad del ser humano. Volver a la firme creencia en la igualdad entre hombres y mujeres que despliega en la formación de una familia todo su potencial. Volver a la igualdad entre pobres y ricos, jóvenes y ancianos, nacidos y no nacidos. Es el momento de comenzar el camino de vuelta. De vuelta al hogar. Y para eso ha llegado VOX.

Ana Cuartero

Portavoz adjunta y diputada de Vox en la Asamblea de Madrid

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