Un dispositivo de 300 agentes se distribuyó en el municipio
27/01/2007@00:00:00
Las calles de Alcorcón bajo vigilancia. El despliegue de agentes distribuidos por el municipio ha impedido la cacerolada pacífica prevista para este sábado. Los policías disolvieron a un grupo de personas pertenecientes a la Asamblea de Alcorcón por la Convivencia Pacífica y Contra el Racismo que desplegaron varias pancartas en la zona. Después, decenas de jóvenes lanzaron piedras a los agentes que disolvieron al grupo de congregados. Además, la policía pidió la documentación a varios jóvenes y detuvo a cuatro de ellos.