El órgano que utilizamos para cualquiera de las funciones de nuestro cuerpo resulta ser el menos explorado. La ciencia avanza y por suerte, contamos con la tecnología suficiente para saber cuándo estamos estimulando a nuestro cerebro para que alimente su crecimiento o, al contrario, detectar posibles deterioros cognitivos o lesiones cerebrales. Es lo que permite, entre otras cosas, Nesplora y los test neuropsicológicos.
¿Qué información se obtiene con un test neuropsicológico?
Este tipo de test ofrece información sobre el funcionamiento cognitivo de la persona interesada. En cada test el paciente está sometido a ciertos estímulos, por tanto los resultados del test estarán en consonancia con cómo responde el cerebro a dichos estímulos, en función de la patología que se quiera investigar. En el caso de los test de Nesplora obtendremos un informe inmediato con vocabulario sencillo, tablas y gráficos explicativos y la interpretación de los mismos. Además, se generan de forma automática impidiendo los posibles sesgos generados por un evaluador físico.
Neuropsicología en la infancia
Los avances en la tecnología y la simplificación del proceso de investigación, permiten que estos test sean también accesibles a la infancia. De forma que, pueda parecer incluso un juego, someterse a este tipo de evaluación. En caso de los test con niños y niñas, la realidad virtual permite que el proceso se desarrolle en entornos que son comunes para ellos, como por ejemplo una clase. Se crea entonces un entorno que recrea su día a día, con un profesor impartiendo lecciones en la pizarra, compañeros de clase que se comportan de forma dinámica e incluso se introducen distractores habituales de este entorno como por ejemplo, la irrupción del conserje que llama a la puerta de la clase. A través de estos test se pueden evaluar comportamientos adversos como impulsividad o TDAH.
Accesible a todo tipo de personas
Como decimos, la realidad virtual permite que de forma fácil y accesible se puedan evaluar diferentes trastornos. En el imaginario colectivo, todavía asociamos el cerebro con esa imagen en la que infinidad de cables anexionados a una especie de sombrero en la cabeza. Sin embargo, la tecnología es cada vez más sofisticada y en el caso de los test de Nesplora, por ejemplo, lo único que se requiere son unas gafas de realidad virtual, conexión a internet, un ordenador y unos auriculares de diadema. Unos requisitos que actualmente son fácilmente accesibles. Además, son evaluaciones que en su mayoría no duran más de media por lo que simplifica mucho más el proceso al paciente.
Hasta ahora, este tipo de test se realizaba para detectar enfermedades neurodegenerativas como puede ser el alzheimer o la demencia. Sin embargo, empresas como Nesplora, miden a través de estos test otro tipo de dolencias como el desorden en conducta alimentaria, el TDAH en adultos e infancia, el trastorno bipolar o el daño cerebral adquirido. Este tipo de herramientas consigue dar respuesta y solución a comportamientos que aunque parezca que no guardan relación con la realidad física, esconden información en el cerebro.